19 de marzo 2012 - 00:00

Empate y polémica

El festejo de Colón en medio del efusivo reclamo de los jugadores de San Lorenzo a Abal por haber convalidado un gol ilegítimo.
El festejo de Colón en medio del efusivo reclamo de los jugadores de San Lorenzo a Abal por haber convalidado un gol ilegítimo.
San Lorenzo, que ganaba y tenía un hombre más, quedó envuelto en una jugada confusa y cedió un empate ante Colón por 1-1 en el Nuevo Gasómetro. El conjunto azulgrana se puso en ventaja sobre el final del primer tiempo, cuando un remate de Enzo Kalinski se desvió en Adrián Bastía y descolocó a Diego Pozo. Pero el Sabalero, que jugaba con uno menos por la expulsión de Esteban Fuertes a los 30 de la etapa inicial, lo empató a los 22 del complemento: los jugadores de San Lorenzo se desentendieron de la acción por un supuesto offside (el asistente levantó la bandera) y el árbitro, Diego Abal, convalidó el gol de Ariel Garcé. La polémica se extendió luego del partido y provocó la furia de los simpatizantes azulgranas, que se enfrentaron con la Policía (ver aparte).

San Lorenzo fue claro dominador de la primera etapa, a través de la tenencia del balón y llegadas al área rival. Leandro Romagnoli, en su rol de conductor, tuvo una buena tarea, abasteciendo a Juan Manuel Salgueiro y Carlos Bueno y en asociación con Adrián Martínez y Enzo Kalisnki, quienes aportaban desbordes por el sector derecho. Salgueiro pudo haber quebrado el cero en el marcador en varias oportunidades, pero Pozo se lo impidió. Por su lado, Colón, que contó con dos enganches (Federico Higuaín y Lucas Mugni), nunca pudo equilibrar las acciones porque perdía en el mediocampo ante el quite y buen manejo de los volantes azulgranas.

Para colmo fue expulsado Fuertes, tras un golpe en el rostro, sin pelota, a Juan Palomino. Desde entonces, el local, que había bajado su intensidad en ataque, fue en busca del primer gol del encuentro. Recién a los 44 minutos llegó el desahogo, con un remate de Kalinski, que se desvió en el codo derecho de Bastía y descolocó a Pozo. En el segundo tiempo, Colón, afectado por tener un jugador menos, se recluyó en su área, apostando por un contraataque. Que recién se dio a los 22, que derivó en el empate. Fue cuando la defensa local se desentendió de una jugada al ver que el segundo juez asistente, Julio Fernández, anulaba el avance visitante por fuera de juego de Higuaín. Sin embargo, Abal dejó seguir ante la pasividad de los jugadores de San Lorenzo y la oportuna intervención de Ariel Garcé, quien conectó con el pie derecho el centro de Higuaín y decretó el 1-1. Finalizado el match, el árbitro y sus colaboradores debieron retirarse escoltados por la Policía ante la agresión de los hinchas locales, que arrojaron elementos contundentes al campo.