- ámbito
- Edición Impresa
Empate y polémica
El festejo de Colón en medio del efusivo reclamo de los jugadores de San Lorenzo a Abal por haber convalidado un gol ilegítimo.
San Lorenzo fue claro dominador de la primera etapa, a través de la tenencia del balón y llegadas al área rival. Leandro Romagnoli, en su rol de conductor, tuvo una buena tarea, abasteciendo a Juan Manuel Salgueiro y Carlos Bueno y en asociación con Adrián Martínez y Enzo Kalisnki, quienes aportaban desbordes por el sector derecho. Salgueiro pudo haber quebrado el cero en el marcador en varias oportunidades, pero Pozo se lo impidió. Por su lado, Colón, que contó con dos enganches (Federico Higuaín y Lucas Mugni), nunca pudo equilibrar las acciones porque perdía en el mediocampo ante el quite y buen manejo de los volantes azulgranas.
Para colmo fue expulsado Fuertes, tras un golpe en el rostro, sin pelota, a Juan Palomino. Desde entonces, el local, que había bajado su intensidad en ataque, fue en busca del primer gol del encuentro. Recién a los 44 minutos llegó el desahogo, con un remate de Kalinski, que se desvió en el codo derecho de Bastía y descolocó a Pozo. En el segundo tiempo, Colón, afectado por tener un jugador menos, se recluyó en su área, apostando por un contraataque. Que recién se dio a los 22, que derivó en el empate. Fue cuando la defensa local se desentendió de una jugada al ver que el segundo juez asistente, Julio Fernández, anulaba el avance visitante por fuera de juego de Higuaín. Sin embargo, Abal dejó seguir ante la pasividad de los jugadores de San Lorenzo y la oportuna intervención de Ariel Garcé, quien conectó con el pie derecho el centro de Higuaín y decretó el 1-1. Finalizado el match, el árbitro y sus colaboradores debieron retirarse escoltados por la Policía ante la agresión de los hinchas locales, que arrojaron elementos contundentes al campo.

