Biquard. La presidenta del FNA motorizó el encuentro de inversores.
Con una concurrencia especializada que colmó el salón de la casa Victoria Ocampo, en Recoleta, se inició el lunes el Encuentro Internacional sobre Inversión Pública y Privada en Cultura, que organiza el Fondo Nacional de las Artes, presidido por Carolina Biquard, y que cerrará hoy a las 9.30, en la Sala Bosch del Banco Central, con una conferencia plenaria con la asistencia de 180 profesionales del sector y los invitados internacionales Simon Brault (CEO de Canada Council for the Arts), Tony Grybowski (CEO de Australia Council for the Arts), Ignacio Aliaga Riquelme (Departamento de Fomento de la Cultura y las Artes de Chile), Janet Archer (CEO de Creative Scotland), Simon Mellon (Arts Council England) y Magdalena Moreno Mujica (Federación Internacional de Consejos de las Artes y Agencias Culturales).
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"Lo realizado hasta ahora", dijo a este diario Carolina Biquard "ha sido un intercambio de experiencias muy productivo, que desembocará desde luego en acciones concretas. La presencia de todos los secretarios de cultura del país, que estuvieron en contacto con personalidades tan importantes del país y del mundo en lo que hace a la inversión en cultura, es fundamental".
Biquart también pone el acento en la inversión de una ecuación: "Las inversiones llegan cuando hay proyectos atractivos, y no al revés. No se puede pretender que alguien invierta en cultura cuando no sabe adónde irá ese dinero. Por eso, y al igual como hacemos actualmente en el Fondo de las Artes, ponemos por delante el proyecto, la organización".
La funcionaria señala que la participación del Estado es importante, pero que de ninguna forma se puede descuidar la integración del sector privado en acuerdos que sean de interés recíproco. "Hay países, como expuso Simon Brault, del Council for the Arts de ese país, que hoy gozan de partidas presupuestarias envidiables para destinar a las artes. En cambio, el caso de los Estados Unidos es exactamente lo opuesto. Existe , por supuesto, el National Endowment for the Arts, pero como nadie ignora su presupuesto es cada vez menor. Por eso mismo, preferí invitar a un empresario como Timothy McClimon, de la Fundación American Express, porque en ese país los recursos son primordialmente privados".
Entre otros, asistieron hasta ahora al Encuentro Enrique Avogadro, Secretario de Cultura y Creatividad del Ministerio de Cultura de la Nación; Eduardo Costantini, fundador del Malba; Juan Manuel Beatti, director nacional de Mecenazgo; Christine Meyer, agregada Cultural de la Embajada de los Estados Unidos; Yang Chuanying, Consejero Cultural de la Embajada china; Aníbal Jozami, rector de la UNTREF; Teresa Anchorena, presidenta de la Comisión Nacional de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos; Juan Collado, Director del Fondo Nacional de las Artes; la artista Diana Doweck y la historiadora y curadora del arte Diana Wechler.
Las actividades se iniciaron con un diálogo entre Biquard y Timothy McClimon. Eduardo Costantini y Marcos Kisil, del Instituto para el Desarrollo de la Inversión Social-IDIS, de San Pablo, protagonizaron el segundo diálogo de la mañana. El tema fue "¿Por qué donar para arte en un país pobre que tiene muchas prioridades básicas, como salud, vivienda y alimentación?", que dio pie a un intercambio sobre la importancia de la responsabilidad social de los que más tienen. "A lo largo de los años he ido encontrando la razón social del coleccionismo -dijo Costantini-. Ambas cosas no son antagónicas. A través del arte se educa, se integra, se forma. El arte es integrador y transgeneracional. No es aséptico. Los museos son un espacio comunitario donde los chicos y las personas de la tercera edad pueden encontrar un lugar que los nutra."
Respecto a las donaciones privadas para la cultura, Kisil expresó que en nuestros países "no es común que la gente de dinero done parte de su fortuna al Estado o a instituciones pobres, como sucede en los países nórdicos o en los Estados Unidos", aunque recató el caso de un empresario brasileño que donó el 60 por ciento de sus bienes. Costantini agregó que "en las familias anglosajonas pudientes está arraigado el concepto de donar parte de su fortuna. Es más, una persona puede disponer de sus posesiones y donarlas todas al Estado. Aquí es obligatorio que los bienes vayan a los hijos".
En diálogo con este diario, Biquard mencionó que este año el Fondo Nacional de las Artes había cuadruplicado el dinero que reciben los artistas en diferentes proyectos, subsidios y becas. "Se destinaron 35 millones de pesos a becas, programas para artistas, subsidios y concursos. Hemos llevado de 8 a 16 los concursos, aunque la idea inicial era llegar a 20. Ojalá alcancemos ese objetivo el año próximo."
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