16 de marzo 2012 - 00:00

“En música, no soy un purista de nada”

Henderson: «A mi música la llamaría fusión, porque es una mezcla de varias cosas: jazz, blues, funk, rock. En algunos países, fusión es una mala palabra, pero yo no soy un purista de nada».
Henderson: «A mi música la llamaría fusión, porque es una mezcla de varias cosas: jazz, blues, funk, rock. En algunos países, fusión es una mala palabra, pero yo no soy un purista de nada».
El nombre de Scott Henderson está asociado en discos y conciertos a nombres muy ilustres como los de Chick Corea, Jean-Luc Ponty, Joe Zawinul o Jeff Berlin. En 1984, formó, junto al bajista Gary Willis, la recordada banda Tribal Tech con la que siguió grabando hasta hace poco más de una década. Mañana toca en el porteño N/D Ateneo, como solista en un trío que completan Alan Hertz en batería, y Travis Carlton (hijo de Larry) en bajo, en el marco de su «Well to the Bone Tour», que también pasará por La Plata, Rosario y Neuquén. Dialogamos con él.

Periodista: ¿Qué herencia musical y qué influencias le dejaron los discos que escuchaba en su juventud?

Scott Henderson: Cuando eres muy joven y estás aprendiendo un instrumento, la gente que escuchas en ese momento va a permanecer contigo para siempre, independientemente de lo que toques. Son tus raíces. O sea que músicos y grupos como Led Zeppelin, James Brown, Jimmy Page, Jeff Beck, Jimi Hendrix, Albert King o Buddy Guy, entre tantos, me van a acompañar toda la vida.

P.: ¿Qué peso tuvo en esa etapa de formación su paso por la Florida Atlantic University?

S.H.: Ahí estudié composición y arreglos, puesto que esa universidad no tenía una carrera de guitarra. Fue una formación muy buena y fue muy útil todo lo que aprendí ahí. Pero como necesitaba aplicar todo lo aprendido a la guitarra, me mudé a California y me inscribí en el Guitar Institute of Technology de Hollywood (GIT) que terminó de darme lo necesario para aplicar al instrumento lo que había aprendido en Atlantic.

P.: ¿Qué significó Tribal Tech en su historia?

S.H.: Seguramente, fue el escalón más importante de mi vida profesional, porque fue la primera vez que me convertí en líder de una banda y que salí a tocar con mi propia música. Tribal Tech es una banda que me representa totalmente, ya no sólo como improvisador sino también como compositor; o sea, en definitiva, como un músico.

P.: O sea que se siente más compositor que guitarrista.

S.H.: Si se trata de ponerme un rótulo, prefiero que me consideren como un músico. Un buen músico hace de todo: compone, es líder de un grupo. No digo que dirigir tu propia banda sea la única condición para ser músico, pero sin dudas todos deberían pasar por esa experiencia, tanto como por la de componer (aun sin que cobres por eso y no sea tu actividad principal). Debería estar en la cabeza de todos los músicos, mucho más que hacerse famosos; eso sí que carece de toda importancia.

P.: Hablando de rótulos, ¿cuál le pondría a la música que usted hace?

S.H.: La llamaría fusión, porque es simplemente una mezcla de varias cosas, como cuando le pones ketchup y mostaza a una hamburguesa. En ese sentido, muchas bandas son de fusión. Yes es fusión entre rock y música clásica. Mi música es una mezcla de jazz, blues, funk, rock. En algunos países, fusión es una mala palabra porque allí incluyen propuestas como las de Kenny G, que es más bien una mezcla entre jazz y pop. A mí la palabra me resulta cómoda para explicar lo que hago porque no soy un purista de nada y estoy influenciado por muchas músicas distintas.

P.: ¿Qué es lo que tocará en en sus conciertos en Buenos Aires y en el interior del país?

S.H.: Tocaremos mucha música del album «Well to the bone», de 2002, mi ultimo disco en estudio. También haremos algunos covers de temas de Weather Report y algunos standards de jazz. Como ve, será un show diverso en el que habrá músicas muy diferentes. Cada vez que toco en la Argentina lo paso muy bien. He estado unas diez veces y fui descubriendo la enorme cantidad de buenos músicos que tienen allí. Tengo buenos amigos que admiro mucho, como Luis Salinas, Alejandro Herrera o Fernando Martínez.

Entrevista de Ricardo Salton