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En trámite fácil se vota hoy suspensión de “ley cerrojo”
La Comisión de Presupuesto y Hacienda emitió el dictamen con disidencias del radicalismo y el PRO que, de todas formas, apoyarán la sanción de la ley. Una semana después lo convertirá en ley el Senado.
Así, el kirchnerismo consiguió las firmas, aunque en realidad fue un mero trámite, ya que los dos partidos de la oposición cuestionaron algunos artículos del proyecto pero no pusieron trabas al Gobierno.
«Desde el radicalismo vamos a acompañar con disidencia parcial el proyecto del Poder Ejecutivo para la suspensión de la ley cerrojo y la reapertura del canje de deuda», dijo ayer el radical Miguel Giubergia, vicepresidente de Presupuesto y Hacienda, «la intención no es ponerle palos en la rueda al Gobierno. Esta iniciativa nos ayudará a reinsertar al país en el mercado financiero». Hacía años que no se detectaba en Diputados semejante nivel de armonía política.
La Coalición Cívica y Proyecto Sur no siguieron el mismo camino: rechazaron el proyecto y presentaron dictámenes de minoría.
Hubo, de todas formas, un cambio al proyecto que envió la Casa Rosada. Los diputados establecieron, que los tenedores de títulos que participen en el nuevo tramo del canje deberán renunciar a acciones judiciales o a tribunales arbitrales iniciadas o por iniciar contra el país. Fue un pedido del bloque PRO al que Gustavo Marconato, presidente de Presupuesto y Hacienda no se negó con tal de conseguir la aprobación en tiempo récord.
El proyecto establece la suspensión temporaria de la Ley Nº 26.017 para permitir la reapertura de las negociaciones con los holdouts que quedaron fuera del canje en 2005.
Se fijó, entonces que la «ley cerrojo» se suspenderá hasta «el 31 de diciembre de 2010 o hasta que el Gobierno declare finalizado el proceso de reestructuración de la deuda». Es decir, la duración definitiva de esa suspensión quedará en manos de Amado Boudou, de acuerdo a la marcha de las negociaciones.
La ley es un requisito indispensable para que la Argentina pueda llevar adelante la reapertura del canje de la deuda que quedó en default desde diciembre de 2001 y sin renegociar en el 2005.
Esa oferta a los holdouts, como ya se dijo, tiene otro condicionamiento en el proyecto: «Los términos y condiciones financieros que se ofrezcan no podrán ser iguales ni mejores que los ofrecidos a los acreedores» en el canje de 2005, dice el dictamen, un requisito que no sólo impone la Argentina sino que la norma en los mercados para este tipo de operaciones.


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