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En Vélez se avizora un buen semestre
Augusto Fernández festeja haciendo visera con las manos. Vélez ganaba con amplitud, pero terminó apurado por Arsenal.
El equipo de Ricardo Gareca hizo un gran primer tiempo, pero promediando el segundo fue sintiendo el trajín físico de jugar Copa y campeonato y Arsenal lo tuvo a tiro del empate.
Vélez manejó la pelota desde el inicio con un gran trabajo de Federico Insúa y con las subidas permanentes de Augusto Fernández y Víctor Zapata por los costados. Arsenal, por su parte, salió con un esquema conservador, tratando de jugar de contraataque con el despliegue del colombiano Carlos Carbonero y la potencia de Luciano Leguizamón y Emilio Zelaya.
A los 34 minutos Vélez consiguió abrir el marcador con un remate de afuera del área de Augusto Fernández, que se desvió en el camino y descolocó a Campestrini y dos minutos después aumentó la cuenta, al convertir el «Burrito» Martínez un inocente penal de Burdisso a Obolo.
A partir del resultado a favor jugó a voluntad y hasta pudo irse al descanso con un gol más. Ese gol que se negó en el primer tiempo llegó a los 16 del segundo y otra vez Augusto Fernández, recogiendo un rebote y derrotando a Campestrini.
Vélez tenía el partido servido para la goleada, pero se empezó a confiar y Arsenal empezó a crecer de la mano de Carbonero. Descontó Zelaya de cabeza y Vélez no lo tuvo en cuenta, pero faltando 8 minutos Luciano Leguizamón puso el 2-3 con un tiro libre perfecto y allí el partido dio un cambio brusco. Vélez terminó defendiéndose y Arsenal buscando el gol del empate, que no llegó. Mucho tuvo que ver el cansancio físico, pero también la confianza que el partido estaba definido.

