25 de septiembre 2017 - 00:00

Enfurece a Trump una protesta en el deporte contra la violencia policial

El presidente norteamericano desató una polémica nacional al insultar a los atletas vulgarmente. La cuestión divide a la sociedad, a la prensa y a la dirigencia de la NFL.

GESTO. Varios jugadores de Cleveland Browns se arrodillaron ayer al sonar el himno estadounidense en el partido que jugaron contra Indianapolis Colts.
GESTO. Varios jugadores de Cleveland Browns se arrodillaron ayer al sonar el himno estadounidense en el partido que jugaron contra Indianapolis Colts.
Los Angeles - Un movimiento de protesta contra la brutalidad ejercida por fuerzas policiales contra ciudadanos negros en diversas partes de Estados Unidos está provocando un llamativo enfrentamiento entre el presidente, Donald Trump, y jugadores afroestadounidenses de fútbol americano.

Luego de que el presidente instara a los aficionados a boicotear los partidos de la National Fútbol League (NFL), el deporte más popular del país, en rechazo al gesto de varios jugadores de arrodillarse durante el himno, una docena de atletas repitieron el gesto en los partidos de ayer.

En el primer partido de la NFL desde que Trump tocó el tema el viernes en un discurso en Alabama, por lo menos una docena de jugadores de los Baltimore Ravens y Jacksonsville Jaguars pusieron una rodilla en tierra durante la interpretación del himno estadounidense en un partido jugado ayer en Londres. Otros elevaron sus puños cerrados en una muestra de solidaridad y repudio a la violencia policial contra los negros en Estados Unidos. Más tarde la escena se repitió en otros partidos otros partidos.

Lo visto en la capital británica fue una de las mayores protestas desde que el ex mariscal de campo de los 49ers de San Francisco Colin Kaepernick, que es afroamericano, comenzó a negarse a saludar al himno en 2016.

La respuesta de Trump llegó en forma de tuit: "Si los aficionados de la NFL se niegan a ir a los partidos hasta que los jugadores dejen de faltar al respeto a nuestra bandera y país, verán que el cambio tiene lugar rápido. ¡Despídanlos o suspéndanlos!". "La asistencia y los índices de audiencia están por el suelo. Muchos no van porque aman a nuestro país. La liga debería apoyar a Estados Unidos", agregó.

Según The New York Times, sin embargo, la realidad es que los ratings televisivos de la NFL estaban bajando antes de la protesta de Colin Kaepernick arrodillándose.

Los defensores de la protesta dicen que los jugadores tienen todo el derecho de expresar sus puntos de vista social en el momento del juego. Con todo, los críticos indican que los aficionados, que pagan mucho dinero para asistir a los partidos de la NFL o verlos pro televisión, no tienen porqué aguantar declaraciones políticas de los jugadores, y que las protestas son una falta de respeto al país y a sus militares.

El secretario del Tesoro de Trump, Stephen Mnuchin, se metió en la batalla el domingo, defendiendo a Trump y diciendo que la NFL debería tener una regla que obligue a los jugadores a mostrar respeto por el himno nacional, permaneciendo de pie mientras se interpreta.

"No se trata de los demócratas, no se trata de los republicanos, no se trata de la raza, no se trata de la libertad de expresión. Pueden hacer uso de su libertad de expresión en su vida privada", dijo Mnuchin a la cadena ABC en medio de una polémica nacional.

Todo había comenzado el viernes en un mitin republicano en Alabama, donde Trump atacó a los jugadores en protesta y los calificó de "hijos de puta".

El mismo día, la estrella de básquetbol Stephen Curry, el mejor jugador de Golden State Warriors, dijo que no asistiría a una tradicional recepción en la Casa Blanca en honor a los campeones de la NBA. En otra salva de tuits en la madrugada Trump le respondió: "Ir a la Casa Blanca es considerado un gran honor para un equipo. Stephen Curry está dudando, por lo tanto la invitación se retira!".

La protesta se extendió por primera vez el sábado a las Grandes Ligas de béisbol, cuando el receptor negro de Oakland Athletics, Bruce Maxwell, se arrodilló durante el himno antes de un partido en California.

El domingo, Robert Kraft, amigo cercano de Trump y propietario de los New England Patriots, campeones del pasado Superbowl de fútbol americano, emitió una declaración diciendo estar "profundamente decepcionado por el tono" de los comentarios del presidente el viernes en Alabama.

Kraft defendió a los jugadores de la NFL como personas inteligentes y reflexivas que trabajan y se preocupan por sus comunidades y defendió su derecho a "buscar pacíficamente el cambio social y aumentar la conciencia de una manera que consideren más impactante".

Agencias AFP, DPA y ANSA

Dejá tu comentario