26 de abril 2013 - 00:00

Enfureció un acuerdo PRO-K contra cháchara legislativa

Juan Carlos Dante Gullo
Juan Carlos Dante Gullo
Un cambio en el reglamento de la Legislatura porteña que acordaron el kirchnerismo y el macrismo desató la furia del resto de los bloques que creen que se trata de una suerte de mordaza a sus opiniones. Es que las bancadas mayoritarias decidieron que al inicio de las sesiones no se otorgue más el tiempo para las llamadas "manifestaciones espontáneas" y se dejen para el final, cuando las leyes ya hayan sido debatidas y sancionadas. La propuesta generó tal polémica que dos legisladores del PRO casi se van a las manos con un diputado de la oposición.

Es que en ese momento, una vez que se aprueba el Orden del Día, quien conduce la sesión, generalmente el vicepresidente, Cristian Ritondo (ayer fue el vice segundo, Juan Carlos Dante Gullo), se abre para los diputados el lapso en el cual pueden hablar sobre lo que gusten, ya sea temas del momento, locales, nacionales y hasta internacionales en ocasiones. Cuando existe algún punto polémico, por caso las inundaciones que afectaron a la Ciudad de Buenos Aires el pasado 2 de abril, se provoca un enfrentamiento que muchas veces termina anulando la sesión o directamente se suspende para evitar esos cruces.

"Es una barbaridad que proyectos que ya pasaron por comisión y tienen acuerdo no se traten porque hay discusiones de cualquier otra cosa", se quejó el macrista Martín Ocampo, quien aseguró que "en ningún parlamento del mundo pasa esto".

Es que, si bien las "manifestaciones espontáneas" tendrán lugar al final de las sesiones, una vez que se agotó el temario, el recinto puede quedarse sin quórum, como sucedió ayer, precisamente después de votar el cambio en el reglamento y justo cuando se iban a admitir las opiniones. Es año electoral, y tanto el kirchnerismo como el PRO intentan no llevar la campaña al recinto, al punto de contar el macrismo con la consigna de solamente debatir proyectos imprescindibles y dejar lo demás para después de octubre.

La autora del proyecto fue la legisladora filo-K Gabriela Cerruti (Nuevo Encuentro), quien explicó que la medida tiene "la finalidad de otorgar mayor agilidad a las sesiones legislativas y un tratamiento más intensivo a los temas de orden legislativo".

Para Jorge Selser (P.Sur) se "cercena a la oposición" porque, supuestamente, los bloques mayoritarios "no quieren escuchar denuncias como las referidas a hechos en los que ha habido muertos como las inundaciones o casos de vasos comunicantes entre el Gobierno de la Ciudad y el de la Nación, como el de empresas que son adjudicatarias de las obras públicas". En el mismo sentido se pronunció el titular del bloque P.Sur, Julio Raffo.

El titular del bloque Coalición Cívica, Fernando Sánchez, en cambio, señaló que se hace abuso del tiempo y lo consideró una "rareza parlamentaria" y llamó "a discutir la calidad del producto legislativo".

Además se introdujo en el reglamento de la Legislatura que "ningún proyecto de ley puede ser sometido a votación sin ser discutido en la sesión, sin perjuicio de que cada diputado o diputada decida hacer uso de la palabra", de acuerdo con la propuesta de María Rachid (FpV), quien votó en contra de su bloque, mientras los aliados K María Naddeo y Aníbal Ibarra se abstuvieron. Pero de todos modos, el macrismo y el kirchnerismo lograron 38 votos positivos para la modificación reglamentaria que deja el período de opiniones para después del tratamiento de los proyectos sobre tablas.

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