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España celebra a El Bosco con la mayor muestra de la historia
Los reyes de España y la princesa Beatriz de Holanda, ayer en la inauguración de la retrospectiva de El Bosco para la que en El Prado dicen haber trabajado durante 20 años.
Cinco siglos después de su muerte, el holandés Jerónimo Bosch, El Bosco, sigue siendo venerado como "un maestro de la ambigüedad": la exposición sin precedentes celebra "la inmensa capacidad de invención" de este misterioso pintor de santos y monstruos.
El contenido de sus obras sigue siendo "en ocasiones difícil o casi imposible de descifrar, al haberse perdido en nuestros días muchas de las claves para interpretarlas", advierte el madrileño Museo del Prado, orgulloso de exhibir hasta el 11 de septiembre su retrosprectiva más completa, que lleva preparando desde hace 20 años, con 21 pinturas y ocho dibujos llegados de Europa y América.
Jheronimus van Aken nació alrededor de 1450 en una familia de pintores en Hertogenbosch -Bolduque-, una localidad holandesa de donde tomará el seudónimo de Bosch. Contemporáneo del italiano Leonardo da Vinci, murió en 1516 sin que se conozcan todavía los motivos, en su próspera ciudad infestada entonces por una epidemia de cólera, recuerda la curadora de la exposición, Pilar Silva.
A finales de la Edad Media, cuando la tradición impregna la vida cotidiana, El Bosco pinta numerosas escenas bíblicas como su extraordinaria "La adoración de los magos" -que el Prado presenta por primera vez restaurada-, célebre por su rey negro vestido de blanco y ofreciendo en su mano un Fénix.
Pero la imaginación del pintor se desataba cuando los comanditarios privados le encargaban una obra profana.
En el "Tríptico de las tentaciones de San Antonio", prestado por el Museo Nacional de Arte Antigua de Lisboa, una pareja cabalga sobre un gran pez volador. "¡Es surrealista!", se sorprenden todavía los visitantes que descubren en El Prado "El jardín de las delicias", pintado por El Bosco cuatro siglos antes de la eclosión del movimiento surrealista, y estrella de la exposición. "El jardín de las Delicias", propiedad del Prado, se presenta en todo su esplendor, porque además ahora también se puede apreciar su parte posterior. Junto a ella se exponen la reflectografía infrarroja y la radiografía de la obra para que los visitantes puedan apreciar los cambios que el artista realizó desde que inició el dibujo hasta que concluyó el cuadro.
En el infierno del Bosco, los humanos, desnudos, son torturados de todos los modos posibles por seres híbridos, mitad humanos mitad bestias, en unas escenas escabrosas e incluso delirantes.
¿Pero cómo un buen cristiano como El Bosco pudo pintar estas escenas siendo miembro de una cofradía dedicada al culto de la Virgen? ¿Y por qué el rey Felipe II de España, muy católico, adquirió tantas de sus obras? Todavía hoy, "la mayoría de los expertos considera al maestro un moralista religioso y satírico. Una y otra vez, El Bosco previene al espectador contra los pecados y la 'locura' del hombre", asegura el experto holandés Eric de Bruyn en el catálogo.
"Yo no hablaría en absoluto de un moralizador", rebate el especialista Frédéric Elsig, desde Ginebra. Para él, El Bosco supo responder "al gusto por la novedad de la corte de los Habsburgo donde la consigna era 'sorpréndanme'" retratando las derivas de la sociedad en la que vivían. "Hay un autorretrato de Bosch en El Jardín de las Delicias", explica, "con un plato encima de su cabeza que lleva los emblemas de la lujuria que vienen a decir que está obsesionado con esto de manera autoirónica".
La controversia sobre El Bosco no termina aquí pues también hay dudas sobre algunas de las pinturas presentadas en la exposición como suyas. Tres obras conservadas por El Prado fueron "desatribuidas" por un comité de expertos internacional creado en Holanda aunque el museo madrileño sigue defendiendo su autoría.
Otra de las obras emblemáticas de El Bosco es el tríptico "Carro de heno", que se puede ver junto a obras procedentes de Brujas (Bélgica) y Viena centradas en el paraíso y el infierno.
La "Mesa de los pecados capitales" y las obras relativas a la pasión de Cristo son el centro de las otras dos secciones que completan una muestra que permanecerá abierta hasta el 11 de septiembre.
Una exposición que se verá complementada con un amplio programa de actividades que incluye la proyección del documental "El Bosco y su influencia en el cine", una serie de conciertos bajo el título "Ut pictura musica" con piezas que sirvieron de inspiración al artista o diversas conferencias sobre la figura de El Bosco, la restauración de sus obras o el contexto social de su época.
Agencias AFP y EFE


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