En lo que podría ser un anticipo de las elecciones generales previstas para noviembre, el PP del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, sufrió su peor resultado electoral en más de 20 años como consecuencia del castigo a los conservadores por cuatro años de recortes en el gasto público y una serie de escándalos de corrupción. Tanto Madrid como Barcelona, la segunda ciudad del país, tendrán con toda probabilidad alcaldesas procedentes de partidos muy recientes que nacieron del movimiento de los indignados.
El nuevo partido Ciudadanos, amistoso con los mercados y de centroderecha, y la plataforma antiausteridad Podemos mostraron un desempeño fuerte, acabando con un sistema bipartidista en el que el PP y su rival, el PSOE, se alternaron en el poder desde el fin de la dictadura 40 años atrás. Los primeros lograron representantes fuera de las fronteras catalanas, mientras que los segundos irrumpieron en 13 de las 17 comunidades.
"Es una dura derrota para el PP. El factor del miedo no entró en juego y la gente votó por Podemos y por Ciudadanos", dijo José Pablo Ferrandiz, de Metroscopia, agregando que los resultados anunciaban una nueva era de acuerdos para la política española.
De acuerdo con el diario El Pais, los dos partidos tradicionales sufrieron un retroceso ante el empuje de los partidos emergentes. El PP si bien se mantiene como primera fuerza en el país (27%), perdió casi 2,55 millones de votos respecto de 2011, mientras que los socialistas (25%) ocupan la segunda posición pero con 775.000 votos respecto de las anteriores elecciones.
Por primera vez en 24 años, en Madrid los conservadores ganaron sin mayoría absoluta (29 ediles) y por un estrecho margen frente a Ahora Madrid, integrada por miembros del partido emergente Podemos y otros grupos de izquierda. Esperanza Aguirre, del PP, registró una fuerte caída y obtuvo 21 concejales, sólo uno más que la exjueza Manuela Carmena, de 71 años, reconocida por su defensa de víctimas del franquismo. "De acuerdo con la ley, como partido más votado tendríamos la alcaldía siempre que no haya un acuerdo entre otros partidos", dijo Aguirre.
Tal y como están las cosas, un pacto entre Ahora Madrid y el PSOE, quien quedó en tercer lugar con nueve concejales, podría arrebatar la alcaldía al PP, que tampoco llegaría a la mayoría pactando con Ciudadanos, que obtuvo siete ediles.
Barcelona, junto con el ayuntamiento de Madrid, fue una de las plazas sobre la que más expectativa hubo en la jornada electoral en la que más de 35 millones de españoles estaban llamados a votar para elegir a los alcaldes de 8.122 municipios, además de los gobiernos de 13 de las 17 regiones de España (todas menos Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco).
Allí la formación ciudadana inspirada en los "indignados" e integrada por Podemos fue la más votada. Barcelona en Común, liderada por la activista antidesalojo, Ada Colau, logró 11 concejales, frente a los 10 que ganaron los conservadores nacionalistas de CiU. del actual alcalde Xavier Trias. "Aquí no ganaron unas siglas, aquí no ganaron unos contra otros, ganó el deseo del cambio sobre la campaña del miedo, de la resignación y con esto ganamos todos, sobre todo Barcelona", afirmó Colau tras conocer los resultados.
En Sevilla volverán a gobernar los socialistas en detrimento del PP, y en Valencia los conservadores podrían mantener la alcaldía pero a condición de pactar con otros.
Madrid y Valencia fueron durante más de dos décadas los principales graneros de votos del PP y el descenso es significativo, generado por varios casos de corrupción entre altos dirigentes partidarios.
Los resultados de ayer significaron para el oficialismo de Rajoy la pérdida de la mayoría absoluta en sus bastiones y la necesidad de contar con el respaldo de algún partido, como Ciudadanos, si quiere seguir gobernando, aunque la unión de fuerzas como PSOE y Podemos podría dar el poder a la izquierda en varios lugares.
| Agencias Reuters, AFP, DPA, ANSA y EFE |

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