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España: sindicalistas atizan el paro general con pirotecnia verbal
La medida de fuerza, que según las encuestas no será masiva, es en rechazo a una reforma laboral pro mercado y a los drásticos recortes dispuestos por el gobernante socialista para afrontar la crisis económica, que incluyen congelamiento de jubilaciones y rebajas salariales a estatales.
La economía española entró en 2008 en una etapa recesiva producto de la crisis internacional y del colapso de «burbujas» que habían empujado el crecimiento acelerado durante una década, como el sector de la construcción. A la vez, está siendo una de las más débiles de Europa a la hora de la recuperación. En el plano social, España afronta un nivel de desempleo del orden del 20%, mientras el Gobierno anunció recortes de planes sociales como ayudas a la maternidad y reducción salarial para contener un déficit que se había disparado en 2009.
La ministra de Economía, Elena Salgado, convocó a último momento a los jefes de Unión General de Trabajadores (UGT, socialista) y Comisiones Obreras (CC.OO., de origen comunista) a una cita para hoy, con el fin de discutir el presupuesto de 2011, lo que incluye las partidas dispuestas para salarios.
«Oportunista», «burda», «maniobra de manipulación» y «tomadura de pelo» fueron los adjetivos que sumaron ayer sobre la convocatoria Cándido Méndez, titular de UGT, e Ignacio Fernández Toxo (CC.OO.). «Después de la huelga, después de cambiar de actitud, nos sentamos todo el tiempo que haga falta», aseguró Méndez.
Los casi 15,5 millones de trabajadores asalariados que hay en España están llamados a un paro que fue convocado en junio, antes del verano español, lo que da la pauta, por un lado, de las dificultades para conseguir adhesiones, y por el otro, de la cautela para confrontar con Zapatero. Además de la huelga, están previstas 110 manifestaciones en todo el país. Se trata del séptimo paro general en tres décadas de democracia.
Aunque UGT y CC.OO. insisten en que el apoyo al paro será «masivo», un sondeo de opinión difundido la semana pasada por el diario de centroizquierda público indicó que sólo un 18% de los españoles tiene intención de secundar la huelga, si bien un 54,6% la considera justificada.
En un acuerdo que debería ser tenido en cuenta por sindicalistas argentinos, las centrales de trabajadores aceptaron dar prestaciones «mínimas» en los servicios públicos. El acuerdo, por ejemplo, garantiza el 40% de los vuelos intercontinentales y el 20% con la Unión Europea. En cuanto al transporte ferroviario, el pacto garantiza la circulación del 25% de los trenes suburbanos.
Agencias AFP, DPA y ANSA


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