11 de abril 2014 - 00:00

Esperable: sin colectivos y con piquetes, se frenó la actividad

Capital Federal, ciudad aislada: no hubo vuelos en los dos aeropuertos y los subtes no funcionaron pese a que el sindicato del sector no adhería al paro de ayer. Se acumuló la basura en las calles porteñas porque los camioneros organizaban la protesta. La izquierda  aportó con cortes en los accesos a la Ciudad. Fue una jornada tensa, aunque pacífica, que deja en el horizonte la confrontación entre quienes organizaron la huelga.
Capital Federal, ciudad aislada: no hubo vuelos en los dos aeropuertos y los subtes no funcionaron pese a que el sindicato del sector no adhería al paro de ayer. Se acumuló la basura en las calles porteñas porque los camioneros organizaban la protesta. La izquierda aportó con cortes en los accesos a la Ciudad. Fue una jornada tensa, aunque pacífica, que deja en el horizonte la confrontación entre quienes organizaron la huelga.
El sindicalismo opositor paralizó la actividad normal en las principales ciudades poniendo en marcha a un conglomerado heterogéneo -y con escasa proyección de solidez- pero basado en los gremios del transporte, que el Gobierno creía tener bajo control hasta el año pasado. Hugo Moyano y Luis Barrionuevo intentarán ahora utilizar la huelga de ayer para proyectarse como referencia ineludible del sindicalismo frente al recambio presidencial del año que viene. Las manchas para los organizadores fueron los cortes de avenidas y autopistas promovidos por partidos de izquierda, así como algunos incidentes aislados.

El efecto radicó en el acatamiento por parte de los colectiveros de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los maquinistas ferroviarios de La Fraternidad, que impidieron cualquier opción de transporte público para los trabajadores que hubiesen querido trasladarse a sus puestos laborales.

Tampoco funcionó línea alguna del subterráneo en la Capital Federal, a pesar de que hasta el día anterior estaba el compromiso de correr cinco de las seis -sólo había dicho que pararía la comisión interna de la "B"- por parte de los "metrodelegados". Fue la dirigencia de la UTA, el gremio que representa sólo formalmente a los empleados, la que envió a sus hombres para copar las cabeceras del servicio durante la madrugada y así impedir la operatoria.

La queja de los promotores de la huelga por los cortes que protagonizaron sectores de izquierda pareció poco convicente: participaron de la medida dirigentes como el municipal jujeño Carlos "Perro" Santillán y el ferroviario Rubén "Pollo" Sobrero, entre otros, que históricamente hicieron de las interrupciones de tránsito su accionar gremial preferido.

Además del transporte terrestre, la protesta fue visible en el aéreo, con la paralización total de actividades gracias a la adhesión de cuatro gremios del sector, así como en el sector fluvial y portuario. También fue evidente la participación del gremio de empleados de estaciones de servicio. No fue el caso de los gastronómicos -hubo pocos bares y restoranes cerrados- de Barrionuevo, quien limitó su labor a las declaraciones altisonantes.

Cerca de Moyano admitieron que la expectativa pasará por reforzar el perfil de sindicalista de peso hacia 2015, como supo hacerse conocer en la década del 90. Descartaron un acercamiento por parte del Gobierno aunque sostuvieron que tras la huelga de ayer mantiene la capacidad de daño del gremialismo opositor.

Anoche los colaboradores del camionero en la CGT opositora repasaban -como hicieron durante toda la jornada- los puntos altos y bajos de la segunda huelga general convocada desde el inicio del actual ciclo de Gobierno, en 2003 con Néstor Kirchner. El paro anterior había sido el 20 de noviembre de 2012, y aunque había tenido amplia repercusión no llegó a registrar tanta como el de ayer, que hizo parecer el jueves un feriado o un domingo por la mañana.

En la columna favorable anotaron la total paralización del transporte. También, la adhesión de filiales del sindicato de Comercio, que a nivel nacional lidera Armando Cavalieri y que se mantiene en la CGT oficialista, en sectores de la provincia de Buenos Aires como Lanús y Avellaneda. Mientras que en el "debe" ubicaron la proliferación, sobre todo por la mañana, de cortes a cargo de organizaciones políticas como el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y el Partido Obrero (PO), que concitaron la atención de los móviles de la televisión durante varias horas. También admitieron que la figura de Barrionuevo desvió parte de la atención que esperaba recibir en soledad Moyano.

Hacia adelante no hubo ayer demasiadas precisiones. Los organizadores se felicitaron por el resultado de ayer y acordaron esperar unos meses, al menos hasta la finalización de la actual ronda de paritarias, para avanzar eventualmente hacia una escalada de la protesta, con paros más extensos y eventualmente movilizaciones callejeras. Pese a que hubo tensión en las calles, la jormada fue pacífica. Los piqueteros lograron aislar la Capital con cortes en los accesos, en uno de los cuales -la autopista Panamericana- hubo una refriega con gendarmes que intentaron abrirle el paso a los automovilistas.

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