22 de diciembre 2008 - 00:00

Excelente ‘‘Cascanueces’’ estrenó el Argentino

El mayor atractivo de «El Cascanueces» reside en ser un amplio compendio de la danza académica más pura, con una narración infantil de claros tintes oníricos y, a su manera, con aportes psicoanalíticos (sobre todo después de la revisión de Rudolf Nureyev), que pide fantasía de alto vuelo en su puesta en escena. Todas estas particularidades se dan de manera contundente en la nueva producción coreográfica, refinada y teatral, que presenta el Teatro Argentino de La Plata por estos días, que aquí también -como en países anglosajones- tienen a «El Cascanueces» como un ícono de las celebraciones navideñas.
Desde el punto de vista coreográfico, la versión de Urlezaga muestra especial cuidado en el lenguaje académico, con nada que envidiar a las grandes producciones europeas y norteamericanas de este ballet.
La magnífica producción escénica se debe fundamentalmente a la escenografía Juan Carlos Greco, a cargo también de la excelente iluminación junto con Gabriel Lorenti; al vestuario supervisado por Eduardo Caldirola. También al aporte de la Orquesta Estable que, con la guía de Esteban Gantzer ejecuta con prolijo acabado la hermosa partitura de Piotr I. Tchaikovsky.
El Ballet Estable con la dirección de Cristina Delmagro expone alto nivel técnico y riqueza teatral para la tarea. Los brillantes conjuntos (como el famoso «Vals de las flores») tienen interpretaciones solísticas muy eficaces. En los roles centrales, Julieta Paul (Clara) y Franco Cadelago (El Príncipe) despliegan labores muy destacadas en el plano técnico y dramático, animando con verdadera pericia las exigencias virtuosísticas diseñadas por Iñaki Urlezaga, según los trazados originales de Petipa e Ivanov, sobre todo en el soberbio «Grand pas de deux» del acto final. Alguna indecisión rítmica por parte de Paul en la coda no empañó el brillo de su delicada danza, en la función que presenciamos.
El Ballet Estable muestra sus mejores resultados en el sector femenino ya que el masculino deja ver algunas imprecisiones injustificadas. Otra destacada actuación en este bello ballet navideño es la de Angel Gómez en el señor Drosselmeyer.
Además de la función del 23, se anuncia la reposición para diciembre de 2009, con lo que se hace justicia a una producción excelente.

Dejá tu comentario