Sobre de textos literarios, testimonios reales, proyecciones y canciones, creó una suerte de recital teatral que se exhibe los lunes a las 21 en El Estepario (Medrano 484). El espectáculo fue elegido para representar a Buenos Aires en la XXX Fiesta Nacional del Teatro que se hará en Salta del 20 al 29 de marzo, organizada por el Instituto Nacional del Teatro.
Schnek encabeza el elenco junto al actor y pianista Gonzalo Pastrana y a los integrantes de la banda musical "La joven Guarrior". La directora contó con la asistencia artística de Juan Parodi (autor de "Mau Mau", espectáculo que se exhibe en El extranjero y que ofrecerá dos funciones especiales en el Espacio Cultural Haroldo Conti (27 y 28 de marzo). Dialogamos con ambos directores.
Periodista: ¿Cómo es el formato de "Crol"?
Juan Parodi: Es un espectáculo atípico. No es un simple documental sobre nadadores, yo diría que tiene un enfoque más poético y filosófico.
Verónica Schnek: No quisimos que fuera teatro documental, ni biodrama ni comedia musical sino que esté siempre al borde de todo eso, rescatando algo de lo cómico y de lo dramático que tienen estas historias.
P.: ¿Qué datos curiosos descubrió en su investigación?
V.S.: Una de las tesis más fuerte es que el estilo crawl se lo robaron los europeos a los indios, que ya lo practicaban desde mucho tiempo atrás. El dato se reveló en 1844, en una carrera que se realizó en Londres, donde los indios con sus brazadas dejaron atrás a los europeos muy fácilmente. Los europeos nadaban pecho, por lo tanto iban mucho más lento. También nos enteramos, entre otras cosas que las mujeres de la comunidad yámana, en la Patagonia, nadaban en el mar y los hombres no.
P.: ¿Privilegió las historias de mujeres?
V.S.: No en particular. Incluí a Lilian Harrison, la primera en cruzar a nado el Río de la Plata (en 1923); al santafecino Pedro Candioti (campeón mundial de permanencia en aguas abiertas) que cumplió raids de hasta 100 horas de nado ininterrumpido; a su discípula Teresa Plans ("La sirena corondina") y al atleta norteamericano Johnny Weissmuller (Tarzán) que fue tetra campeón olímpico en pileta. La vida de Teresa me interesó especialmente porque presentaba un conflicto no porque fuera mujer. En 1951 hizo el raid Santa Fe-Coronda y en 1952 unió a nado las ciudades de Coronda y Paraná. Durante la travesía quedó perdida en medio de una tormenta y a la noche la dieron por muerta. Pero al día siguiente llegó a su meta donde la recibió una multitud.
J.P.: A diferencia de la otra nadadora que cruzó el Río de la Plata y fue recibida por el Presidente de la Nación Marcelo T, de Alvear, a Teresa su padre no la dejó nadar más, para evitar riesgos, y eso la convierte en una antiheroína. Su historia es muy fuerte. Verónica la entrevistó durante tres años en Coronda para el documental que va a estrenar este año, producido por David Coco Blaustein.
P.: ¿Qué la atrajo de ese ambiente acuático?
V.S.: Es un mundo aparte, con otro tiempo, otros ritmos, otra energía. La presencia absoluta del agua ya de por sí habilita algo poético. A mí me hace acordar a los días de actuación, que están por fuera de lo cotidiano. Después de entrenar mucho en el agua, el cuerpo está abierto a zonas más filosóficas, se expande la idea de la soledad, se habilita la noche, cambia el transcurrir del tiempo. Los nadadores de río dicen que hay que nadar esperando. No es nadar para llegar a la meta, es todo el camino.
P.: Hasta ahora los dos han trabajado sólo con mujeres...
J.P.: El día de la mujer se dijeron tantas cosas en la Web, que yo no felicité ni a mi mamá, pero al día siguiente escribí en Facebook: "Me gusta mucho dirigir actrices. De todas aprendí tanto". Ahora voy a decir algo que por ahí moleste un poco a los amigos actores: Para mí una mujer en escena tiene un plus que no tiene un actor varón. Las actrices tienen una energía que me atrapa como espectador.
V.S.: Mi experiencia más fuerte fue dirigiendo a niñas de 12 años en "Nos tenemos a nosotras mismas" (versión libre de "Las criadas" de Jean Genet). La idea era matar a la señorita con un tecito disecado. Según mis amigos, después de esa experiencia tan complicada -las llevaba al teatro, tenía que lidiar con sus padres- yo estaba en condiciones de dirigir lo que sea.
| Entrevista de Patricia Espinosa |


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