- ámbito
- Edición Impresa
FAO busca limitar la peste porcina
Se trata de una enfermedad que se transforma en una barrera para el comercio internacional y «una amenaza para la seguridad alimentaria». También compromete el «desarrollo ganadero de América Latina y el Caribe», explicó la FAO.
«La producción porcina en la región es un pilar fundamental para la seguridad alimentaria, y una fuente de ingresos muy importante para los agricultores familiares de pequeña escala», argumentó Tito Díaz, oficial de Desarrollo Pecuario de la FAO.
Tercer puesto
La producción en pequeña escala y las grandes industrias situaron a la región latinoamericana en el tercer puesto internacional de producción de carne de cerdo con 18 millones de toneladas generadas anualmente.
«Debido a las pérdidas que genera por la muertes de animales, las bajas en la producción y los costos asociados a su prevención, control y erradicación, la peste porcina es una amenaza al desarrollo de la industria y a la seguridad alimentaria regional», explicó Díaz.
La FAO organizó una reunión a fin de evaluar el Plan Continental sobre Acciones para la prevención de la Peste Porcina Clásica (PPC) en fronteras, en Maracay, Venezuela, durante la Expoferia Porcina 2012.
Afectados
Tanto América del Norte y Centroamérica menos Guatemala, «se han declarado libres de PPC», mientras que en el Caribe están afectados la República Dominacana, Cuba y Haití.
«En el Cono Sur se han declarado libres la Argentina, Chile y Uruguay y en proceso de erradicación Brasil y Paraguay», se dijo en la información oficial.
Mientras que en la región Andina, «se han conseguido avances significativos en la lucha contra la enfermedad en Perú y Colombia, que en 2011 consiguió su tercera zona declarada libre de PPC, alcanzando una superficie libre del 48%, la cual concentra el 70% de la población porcina del país».
«Sin embargo, aún hay amplias zonas donde la enfermedad se mantiene en forma endémica en Bolivia, Ecuador y Venezuela, lo que constituye una permanente amenaza para los países libres», explicó la FAO.
El organismo atribuye entre las causas de la persistencia de la enfermedad a «la falta de voluntad política y falencias de los servicios veterinarios», factores que «dificultan su control y erradicación».


Dejá tu comentario