2 de abril 2009 - 00:00

Fatal, también se lleva Franja Morada

Las coronas de políticos de todos los partidos colmaron el Salón Azul.
Las coronas de políticos de todos los partidos colmaron el Salón Azul.
La Franja Morada, que nació con Raúl Alfonsín, murió también con él, o al menos lo que se entiende por esa juventud radical que acompañó la primavera alfonsinista. A pesar de que las banderas de la Franja estuvieron colgadas en primera fila frente al Congreso desde ayer a la madrugada, lo que faltaba precisamente era la juventud.
Ellos mismos lo comentaron: en un principio, la idea había sido organizar una vigilia toda la noche frente al Parlamento, pero no había suficientes personas para organizarlo y tuvieron que suspenderlo. Faltó aparato.
Finalmente, la Franja se resignó a movilizar para hoy, convocando a la misa que se realizará a las 10, antes de que el cortejo parta hacia el Cementerio de la Recoleta. También repartieron cintas blancas y rojas (como se usaba en los actos de campaña del 83), pero no se veían demasiadas. Se avisó por mail, por Facebook y por mensajes de texto, canales de comunicación que sí inundaron miles de simpatizantes, afiliados o personas que simplemente querían expresarse por la muerte del líder radical.
Por eso probablemente la fila para despedirse de Alfonsín estaba llena de octogenarios, históricos radicales y personas promediando sus 40 -con algún que otro hijo adolescente- que comentaban: «Con Alfonsín votamos por primera vez». No es que no haya habido gente joven (de hecho, fue un dato sorpresivo para los viejos afiliados, quienes comentaban ayer que las reuniones de la UCR hace bastante que parecían «encuentros del PAMI»), sino que lo que faltaba era la militancia.
El déficit de gente para organizar un acto fue inversamente proporcional a los mails y mensajes de texto que colapsaron el sistema de comunicación de la UCR.

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