23 de marzo 2010 - 00:00

Figuras y ausencias en envión final de Pinamar

Ricardo Alfonsín
Ricardo Alfonsín
Con dos oficialismos en la grilla y la UCR reeditando el sello Acuerdo Cívico, expectante por una sorpresa, comenzó ayer el envión final para la elección de intendente de Pinamar, turno fuera de agenda, que aparece en el análisis como un tester provincial.

Aunque Blas Altieri, con el guiño de Daniel Scioli, anticipa su victoria -que los datos que manejan en gobernación sugieren «holgada»-, el radicalismo expondrá, en el último tramo, a una de sus figuras, Ricardo Alfonsín, para respaldar a su candidata, Mercedes Taurizano.

Irrupción

El tercer actor en discordia es Roxana Di Pasquale, sponsoreada por el PJ bonaerense, y puntualmente por Alberto Balestrini, luego de que la Justicia le denegó la posibilidad de competir por el cargo del que fue destituido al ex intendente Roberto Porretti.

La elección -el próximo domingo- amaga con irrumpir en el escenario nacional a modo de espejo. De todos modos, con el paso de las horas, la intención de los referentes nacionales por meterse en Pinamar fue disminuyendo. Simple: nada parece garantizado.

Alfonsín, Ricardo, montado en una ola positiva, será uno de los pocos dirigentes de peso que se plegará al cierre de campaña: estará con Taurizano, una dirigente -hija de un antiguo balbinista- que comenzó a confiar en que con la salida de Porretti puede capturar el voto anti-Altieri.

En cambio, para no nacionalizar la elección, Altieri sólo hará un despliegue local. Tuvo, en su momento, la foto que quería con Scioli, pero ahora caminará los últimos escalones de la campaña solo, con su equipo vecinalista y sin «extranjeros» en el cierre del jueves.

Con Di Pasquale, la candidata del PJ oficial, ocurre lo contrario: su fuerte -y quizá su condena- es que aparece como la postulante del peronismo, como plan B de Porretti, pero con el soporte de Balestrini, y los intendentes y legisladores de la región.

Entre las opciones, la más lejana es un triunfo K: tanto Altieri como Taurizano, los mejor ubicados, no simpatizan con la Casa Rosada. Di Pasquale es la única que lleva esa bandera. Quizá sea lo que la termina de alejar de un buen resultado el domingo.

Las dos vías oficialistas -Altieri con el respaldo de Scioli; Di Pasquale como candidata PJ- son el motivo de la expectativa del radicalismo para dar la sorpresa y quedarse con el mayor caudal de los 12 mil votantes que, por sistema electrónico, se esperan el domingo.

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