Al escándalo por la contratación ficticia de su esposa se sumó el pago de 84.000 euros a dos de sus hijos. Su popularidad se derrumbó.
París - La esposa y los dos hijos de François Fillon habrían cobrado cerca de un millón de euros como asistentes parlamentarios, según nuevas revelaciones que hacen tambalear la campaña del candidato conservador a la presidencia de Francia a menos de tres meses de los comicios.
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Señalado por la prensa y la Justicia, Fillon aseguró ayer ante un grupo de empresarios que se trata de "una operación de calumnia muy profesional". "Nunca se montó una operación de tal magnitud para intentar eliminar a un candidato sin hacerlo democráticamente", afirmó.
Una nueva exclusiva del semanario francés Le Canard Enchaîné fue publicada ayer unas horas después de que la justicia se incautara documentos en la oficina en el parlamento del candidato conservador en el marco de una investigación preliminar abierta la semana pasada por desvío de fondos públicos.
La publicación afirmó que su esposa, Penelope Fillon, cobró 831.440 euros brutos por haber trabajado como asistente parlamentaria del aspirante presidencial.
Le Canard Enchaîné, que sacó a la luz la semana pasada este escándalo que provocó un sismo político en Francia, había hablado en un primer tiempo de "500.000 euros brutos", pero afirmó que desde entonces descubrió "nuevos documentos".
Además de haber contratado a su mujer, Fillon empleó a dos de sus hijos como asistentes parlamentarios cuando fue senador entre 2005 y 2007, según la misma fuente. En ese entonces estudiantes y habrían cobrado un total de 84.000 euros.
En Francia no es ilegal que un diputado o un senador contrate a miembros de su familia, siempre que la persona en cuestión realice una función concreta.
Sin embargo, el semanario alega que no existen registros de actividades de la mujer de Fillon, que hasta ahora siempre se había presentado como ama de casa.
El escándalo de corrupción estalló en plena campaña electoral de cara a las presidenciales de abril próximo. Hasta que apareció la acusación de Le Canard Enchainé, las encuestas daban como favorito a Fillon y pronosticaban una segunda vuelta con la líder del ultraderechista y xenófobo Frente Nacional, Marine Le Pen.
No obstante, los primeros sondeos realizados tras las denuncias periodísticas pusieron en evidencia que la popularidad del conservador bajó 16 puntos porcentuales en relación a noviembre; lo cual coloca en mejor posición a Le Pen y al candidato de centro y liberal, Emmanuel Macron, el exministro de Economía del actual Gobierno socialista.
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