27 de julio 2012 - 00:00

Finanzas restringidas

Finanzas restringidas
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona norte de Buenos Aires y sur de Santa Fe, sobre la base de los precios proyectados a cosecha 2013. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio, y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

La sequía no cede en EE.UU., y el mercado de Chicago continúa volátil. Las lluvias que se pronostican no son generalizadas y por su escaso volumen no permitirían revertir la sequía en el corto plazo. El clima aún muestra un patrón de lluvias aún por debajo de lo normal. Sólo se beneficiaría parcialmente la soja. Los futuros en Chicago muestran para la soja un mercado invertido a mayo/13, probablemente porque ya se descuenta un importante aumento en el área y la producción de soja en Sudamérica.

En el mercado local los precios a cosecha de maíz y de trigo son los que mostraron el mayor incremento. La soja mayo/13 tuvo aumentos más moderados.

En cuanto al mercado disponible, sólo la soja acompaña las variaciones en Chicago. Las restricciones financieras generadas por rindes recortados por la sequía se aliviaron sólo parcialmente con el aumento en los precios de la soja, ya que más de un 60% del volumen cosechado se vendió antes de la suba.

El precio disponible del maíz, en cambio, no se movió. A pesar de los menores rindes, los saldos de arrastre y los cupos a las exportaciones hacen que no se genere competencia entre el consumo y la exportación, que van comprando por cuentagotas. El FAS de mercado muestra un descuento de 60 u$s/t respecto del FAS teórico. Se trata de una porción sustancial del precio que no recibe el productor, y que en vista de los quebrantos derivados de los bajos rindes aliviarían las finanzas de muchos productores.

Tal como muestran las proyecciones del cuadro adjunto para siembras en campo propio, con la suba de precios, el maíz compite con la soja de 1ª, y le saca una pequeña ventaja en el resultado. En cuanto al retorno por peso invertido, la ventaja es de la soja, que requiere menos capital que el maíz.

En campo arrendado, para precios de arriendo estimados en 16 qq/ha de soja, la soja de primera y el maíz muestran rindes muy cercanos al rinde de indiferencia.

A pesar de la mejora en las proyecciones a cosecha para el maíz, las restricciones financieras son un freno al aumento de área en maíz, aunque no menos gravitantes que el mantenimiento de las políticas de intervención en las exportaciones.

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