Para reactivar, Inglaterra lanzó un audaz plan fiscal. Bajó los impuestos al consumo, como el IVA, y apuntó a los que más ganan: deberán tributar 45% de sus utilidades. Entre los más perjudicados está la reina Isabel II. Desde 1993 la monarca paga impuestos, cuando los contribuyentes se negaron a financiar la reparación de su castillo tras un incendio. Una revolución inglesa.
Isabel II
Londres - La reina Isabel II de Inglaterra deberá pagar al fisco 45% de sus multimillonarias ganancias anuales, como parte de un paquete de medidas económicas anunciadas ayer por el gobierno británico para hacer frente a la actual crisis financiera y económica en Gran Bretaña.
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La monarca, de 82 años, deberá pagar al fisco millones de dólares al año, en una medida que busca reactivar la economía y evitar una profundización de la recesión. Isabel II paga impuestos desde 1993, un año después del incendio de su castillo de Windsor, cuando los británicos se opusieron categóricamente a pagar por los arreglos y refacciones del palacio medieval.
También se verá alcanzado por el paquete impositivo el primer ministro, Gordon Brown, y todos aquellos ciudadanos que ganen más de u$s 225.000 anuales. La medida no alcanzará al ministro de Economía, Alistair Darling.
Según el Instituto de Estudios Fiscales, la nueva decisión impositiva afectará a unas 400.000 personas cuando sea introducida, después de las elecciones generales, posiblemente en mayo de 2010.
Involucrados
Entre los que deberán pagar estarán la reina, varios miembros de la familia real, jueces, funcionarios, empresarios y políticos. En 2007, el príncipe Carlos pagó u$s 5 millones de impuestos, aunque sus ganancias llegaron a los u$s 20 millones.
Brown, que cobra un sueldo de u$s 283.000 anuales, se verá alcanzado por la medida siempre y cuando siga en su cargo después de las elecciones generales.
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