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FMI pide ahora a Zapatero más flexibilidad laboral
José Luis Rodríguez Zapatero
Los mercados bursátiles se fijaron en particular en los elevados números rojos del Ejecutivo que encabeza José Luis Rodríguez Zapatero, pero ésa fue el área en la que el Fondo fue más magnánimo. En un comunicado emitido al final de la visita, el organismo respaldó los planes del Ejecutivo de reducir el déficit en más de 5 puntos del PBI este año y el siguiente, para lo cual bajó el sueldo a los funcionarios públicos y redujo la inversión, además de otras medidas profundas. Donde el Fondo puso énfasis fue en una agenda de reformas que cambiarían la fisonomía de la economía española.
Mientras que en otras ocasiones el Ministerio de Economía y Hacienda discutió las recomendaciones de la institución, esta vez afirmó que el análisis del organismo «coincide con el del Gobierno». La institución fortalece la posición del Ejecutivo al respaldar algunas de sus propuestas, aunque en general pide reformas de más fuentes que lo considerado hasta ahora.
A continuación, las principales recomendaciones del Fondo:
El FMI no se anda con rodeos. Quiere una reforma «radical» porque en su opinión el mercado laboral español simplemente «no funciona».
El organismo propone reducir las indemnizaciones por despido, cambiar el sistema de negociación de los salarios en los convenios colectivos para dar más flexibilidad a las empresas y suprimir la vinculación de subidas de sueldos a la inflación. · Como parte de la redefinición del modelo económico tras el hundimiento del modelo basado en la construcción, España debe reducir el tamaño de su sector financiero, pero el proceso hasta ahora ha sido «demasiado lento».
Los bancos cuentan con buenos colchones de dinero guardado, aunque la reducción de la liquidez en los mercados restará sus beneficios. Además, el FMI pidió una reforma «audaz» del sistema de pensiones, no sólo con la elevación de la edad de jubilación a los 67 años, como propuso el Gobierno, sino también con su vinculación a las expectativas de vida.
Tras siete meses de contracción, la economía española sacó la cabeza del pozo, al crecer un 0,1% entre los meses de enero y marzo. Pero su salida será lenta, ya que una recuperación «débil y frágil» sólo empujará su crecimiento a entre el 1,5% y el 2% a mediano plazo, unos porcentajes bastante menores que antes de la crisis. Un menor crecimiento de población, el alto desempleo y una inversión débil serán sus lastres, lo que hace más urgente, según el organismo, que se adopten reformas que le den nuevo vigor, por difíciles que sean.
Agencia EFE

