9 de mayo 2026 - 18:00

El extrovertido magnate millonario que se convirtió en el fan más reconocible de la NBA: quién es Jimmy Goldstein

El empresario es una de las figuras más reconocidas dentro de las canchas de básquet en Estados Unidos.

La figura empresarial es uno de los fanáticos más llamativos de la liga de básquet norteamericana.

La figura empresarial es uno de los fanáticos más llamativos de la liga de básquet norteamericana.

USA TODAY Sports

Millones de fanáticos en todo el mundo siguen la NBA por televisión, y seguro muchos de se preguntaron quién es el hombre que se viste de manera extravagante y siempre tiene su lugar asegurado al costado del campo de juego. Ese sombrero vaquero y la cabellera opaca conforman una de las figuras más llamativas de la liga.

Lejos está de ser un exjugador o el dueño de una de las franquicias. Su carisma y estilo de vida, sumado a su enorme fanatismo, fueron los que lo colocaron como una persona que destaca dentro de la competencia, aunque no sea parte de los equipos.

Jimmy Goldstein NSS Sports
Goldstein suele usar un look llamativo en cada aparición pública.

Goldstein suele usar un look llamativo en cada aparición pública.

La historia de Jimmy Goldstein, el empresario más fanático de la NBA

James F. Goldstein nació el 5 de enero de 1940 en Milwaukee, Wisconsin. Su padre, C. Ellis Goldstein, era dueño de Zahn's, una tienda departamental ubicada en Racine. Creció en una familia con buen pasar económico, aunque más tarde explicó que su estilo extravagante nació como una reacción al aspecto formal y conservador que veía en su casa.

Su vínculo con el básquet empezó cuando tenía 15 años. En esa época fue contratado por los Milwaukee Hawks, equipo que años más tarde se transformó en los Atlanta Hawks, para sentarse junto a la cancha y llevar estadísticas durante los partidos. Esa experiencia lo acercó al juego desde un lugar privilegiado y marcó una obsesión que lo acompañó durante toda su vida.

Goldstein también jugó al básquet en Nicolet High School, en Wisconsin, antes de mudarse a California para estudiar. Pasó por la Universidad de Stanford, donde cursó matemática y física, y después obtuvo una maestría en administración de empresas en la Universidad de California en Los Ángeles. Esa formación le abrió la puerta al mundo inmobiliario, aunque su objetivo personal era trabajar lo menos posible para dedicar más tiempo a sus intereses.

California también fue el lugar donde terminó de construir su personaje público. Además de estar más cerca de varias franquicias de la NBA, encontró un escenario ideal para combinar arquitectura, moda y vida social. Esa mezcla se reflejó en la residencia Sheats Goldstein, una casa de Los Ángeles diseñada por John Lautner, discípulo de Frank Lloyd Wright, que compró en 1972 por 182 mil dólares cuando estaba deteriorada.

Durante décadas trabajó en la restauración y ampliación de esa propiedad, que con el tiempo se volvió tan reconocible como él. La casa apareció en la película de culto “El gran Lebowski”, fue usada en publicidades, sesiones de moda y eventos privados, y sumó espacios como una cancha de tenis con vista a la ciudad y un club nocturno subterráneo llamado Club James.

Embed - Inside John Lautner’s Sheats-Goldstein Residence: A Modernist Icon in Los Angeles | House Tour

Cómo se convirtió en millonario

Después de terminar sus estudios, Goldstein entró a trabajar en Rammco Investment Corporation, una firma inmobiliaria que compraba tierras baratas en las afueras de Los Ángeles para transformarlas en desarrollos residenciales. Su tarea era buscar oportunidades en zonas como Riverside y San Bernardino, donde conoció un negocio menos vistoso que los edificios de lujo, pero capaz de generar millones con ingresos de alquiler sostenidos.

A comienzos de los años 80 armó su propia compañía de inversión inmobiliaria y empezó a comprar comunidades de casas móviles en California. Estos complejos ofrecían ocupación estable y pagos mensuales constantes por parte de los residentes. La base de su fortuna no fueron hoteles, torres ni centros comerciales, sino terrenos ocupados por viviendas móviles en ciudades como Carson y Palm Springs.

El negocio también estuvo rodeado de controversias. Muchos de esos parques tenían control de alquileres, una regulación que limitaba cuánto podía subir la renta. Goldstein buscó aumentar esos valores y, cuando las ciudades rechazaron sus pedidos, llevó distintos reclamos a la Justicia. Sus críticos lo acusaron de aprovechar vacíos legales y presionar a residentes vulnerables, mientras que él sostuvo que defendía sus derechos como propietario.

Uno de los puntos más discutidos fue el uso de una norma de subdivisión que permitía convertir parques de casas móviles en lotes individuales. En la práctica, esa herramienta podía dejar a los residentes frente a tres opciones: comprar el terreno, pagar un alquiler más alto o irse. California cerró ese vacío legal en 2013, cuando exigió aprobación mayoritaria de los residentes para futuras conversiones de ese tipo.

Las cifras muestran el tamaño del negocio. El Dorado Mobile Country Club, en Palm Springs, tenía 377 espacios y una renta bruta mensual estimada en más de 300 mil dólares. Carson Harbor Village y Colony Cove Mobile Estates, ambos en Carson, superaban los 300 mil dólares mensuales cada uno. Solo esos tres parques generaban casi un millón por mes en ingresos brutos.

También se le atribuye una cartera de más de una docena de parques, aunque algunas estimaciones elevan el número a unas 20 propiedades similares. Bajo ese cálculo, sus ingresos brutos por alquileres podían acercarse a los 77 millones de dólares al año. Esa cifra no equivale a ganancia neta, porque hay impuestos, mantenimiento, deuda y otros gastos operativos.

Jimmy Goldstein NSS Sports 1
Es una de las caras más conocidas de la NBA fuera de las canchas.

Es una de las caras más conocidas de la NBA fuera de las canchas.

Su fanatismo por el básquet

Goldstein se hizo famoso por ocupar asientos de primera fila con camperas de cuero, sombreros llamativos, botas, pañuelos y prendas pensadas para captar la atención. Su imagen se volvió tan reconocible que muchas transmisiones lo muestran como parte del ambiente habitual de la NBA, especialmente cuando se disputan partidos importantes o instancias decisivas.

A diferencia de otros fanáticos célebres, no se lo identifica con un solo equipo. Vive en Los Ángeles y tiene abonos de primera fila para Lakers y Clippers, pero suele presentarse como un seguidor del juego en general. Su interés está puesto en el espectáculo, el nivel atlético y la experiencia de estar cerca de la acción, más que en defender los colores de una franquicia.

Su rutina explica por qué terminó convertido en una celebridad lateral de la liga. Asiste a más de 100 partidos por temporada, viaja por distintas ciudades y, desde comienzos de los años 90, no se perdió prácticamente ninguna final de la NBA. Entre entradas, traslados y gastos asociados, se estima que destina más de 500 mil dólares por año a seguir el básquet.

Ese fanatismo también tuvo reconocimiento institucional. Después de una donación al Salón de la Fama del Básquet Naismith, se creó una galería con su nombre dedicada a los fanáticos más icónicos del deporte. Allí su figura quedó vinculada a otros asistentes célebres de la liga, como Jack Nicholson, Spike Lee y Billy Crystal.

Embed - Jimmy Goldstein -- I Have the Most Expensive Seats ... In the NBA | TMZ Sports

El patrimonio actual de Jimmy Goldstein

El patrimonio actual de Jimmy Goldstein está estimado en 200 millones de dólares. La mayor parte de esa fortuna proviene de su negocio inmobiliario en California, especialmente de los parques de casas móviles que compró durante décadas.

A ese capital se suma la residencia Sheats Goldstein, valuada por encima de los 50 millones de dólares y considerada por algunas estimaciones como una propiedad cercana a los 100 millones por su valor arquitectónico y cultural.

La casa también refuerza su riqueza por todo lo que incluye. La donación acordada con el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles contempla la residencia principal, edificios anexos, muebles, colecciones personales de arte y moda, un Rolls-Royce Silver Cloud de 1961 y un fondo de 17 millones de dólares destinado al mantenimiento futuro de la propiedad.

Te puede interesar