10 de junio 2013 - 00:00

Forcejeo final en el PRO por cierre con De Narváez

Jorge Macri
Jorge Macri
 Se movió el macrismo durante el fin de semana en medio de tanteos y dudas por el cierre de alianzas en la provincia de Buenos Aires.

La dilación tiene una causa excluyente: la indecisión de Mauricio Macri en meterse dentro de un acuerdo con Francisco de Narváez con el que no esta absolutamente convencido. El jefe de Gobierno porteño ya dijo en privado hace meses y en varias ocasiones que el mejor candidato para el PRO en la provincia es De Narváez.

Dilata la resolución de un acuerdo, entonces, por razones de negociación política, mientras en la desesperación del cierre desde el PRO le recuerdan día a día que la presión del votante opositor a favor de una lista conjunta no deja lugar a dudas.

La realidad, los macristas y hasta el acuerdo entre el FAP y la UCR en ese distrito le reforzaron a Macri la idea de la imposibilidad de jugar solo la elección. La definición es una cuestión de horas.

Pero hubo otro elemento que jugó a favor de la dilación, impensado hasta hace meses: el macrismo jugó estos días, casi hasta último momento, a la espera de que Sergio Massa hiciera un movimiento, un gesto que permitiera pensar en un acuerdo más grande en la provincia. Por eso hubo teléfonos abiertos durante el fin de semana en paralelo a la negociación con el denarvaismo.

En ese armado hubo el fin de semana una polémica que llegó a alimentar la usina kirchnerista. Durante un encuentro entre De Narváez, Gustavo Ferrari, José "Pepe" Scioli y los intendentes Jorge Macri, Jesús Cariglino y Gustavo Posse hubo diferencias por el apoderado nombrado para supervisar el cierre de listas..

"Nos trabamos en la imposición de ellos de tener el único apoderado, no hubo otra cosa. El apoderado es el único que puede presentar listas en la Junta Electoral (al presentar el cierre de lista). Las listas que quedan son las que lleva el apoderado, allí radica su importancia...", reconoció Jorge Macri.

De Narváez quiere que el apoderado del eventual frente electoral -es decir, quien tenga la potestad de presentar las listas ante la Justicia Electoral el 22 de junio próximo- sea uno solo y sea el dispuesto por él, en tanto el macrismo quiere que como mínimo sean dos, uno para cada sector.

"Estamos sorprendidos por este pedido, es natural que cada uno tenga un apoderado. En 2009 y 2011 ellos aceptaron que haya también un apoderado del partido aliado. Igualmente, esperamos que esto se destrabe, pero esto es un problema político ya que mi partido no me va a autorizar a sumarme a un frente sin tener al menos un apoderado propio", dijo entonces el Macri bonaerense.

No pareció, de todas formas, una barrera infranqueable para un acuerdo que no tiene otro destino más que el de cerrarse.

Corren desde hoy los últimos tres días para inscribir todas las alianzas. Todo indica que las sorpresas ya se fueron agotando y que los cimbronazos hasta el cierre de alianzas se darán entre los grupos conocidos. Desde el miércoles a la noche comenzará otra carrera, más difícil que ésta para llegar al 22 de junio con los nombres que integrarán cada lista.

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