15 de mayo 2009 - 00:00

Fracasó el paro en bancos (igual hubo). Disgusto en Olivos

El gremio La Bancaria marchó por las calles del microcentro porteño, pero por el bajo acatamiento en las entidades la atención fue normal.
El gremio La Bancaria marchó por las calles del microcentro porteño, pero por el bajo acatamiento en las entidades la atención fue normal.
«Qué le pasa a este hombre». Desde Olivos, Néstor Kirchner siguió ayer con esta frase los discursos de Juan José Zanola durante el paro de actividades declarado por el gremio que encabeza, La Bancaria, decidido ante la falta de acuerdo para los incrementos salariales para 2009. El ex presidente había pedido el lunes al Ministerio de Trabajo y a la CGT que buscaran todas las alternativas posibles para llegar a un acuerdo. La intención oficial era presentarlo como un ejemplo de la marcha de las paritarias en algún acto del conurbano bonaerense. La decisión de Zanola fue de profundizar el conflicto, lanzar el paro de ayer. Desde Olivos y el Ministerio de Trabajo, y también desde la sede de la CGT de Hugo Moyano, se siguió de cerca la jornada de ayer y los alcances del paro de los bancarios.

Para el gremio, el cese de actividades fue un éxito, con un alcance del 100% en la City porteña y del 87% en todo el país. Poco serio. La verdad es que en las entidades de capital nacional y extranjero, en Capital y en las principales ciudades del interior la actividad fue casi normal. El promedio de adhesión en todo el país apenas habría superado el 30%.

Las entidades señalan que en ningún banco se dejó de atender, aunque sea a través de personal jerárquico, y que especialmente en ciudades pequeñas y medianas del interior, la atención fue total. Además, aseguran desde ABA y ADEBA, se realizaron normalmente las operaciones de clearing y el abastecimiento de los cajeros automáticos.

Otro dato curioso es que el mayor nivel de adhesión al paro se dio en las entidades públicas y cooperativas, precisamente el sector que más cerca estaba de llegar a un acuerdo salarial. En esos establecimientos se cumplió sólo con operaciones de pago a los jubilados y planes sociales.

Zanola ya había rechazado una última oferta de los bancos privados nacionales nucleados en ADEBA, que iba a ser compartida por los de capital extranjero de ABA. Incluía un incremento salarial del 17% más una suma fija a determinar y un plus hacia fin de año. Zanola se mantenía irreductible en el reclamo de un incremento del 25% para toda la banca privada, y en diferenciar los incrementos en un 15% más un pago mensual de $ 250 para las entidades públicas y las cooperativas.

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