14 de diciembre 2012 - 00:00

Fragata: Gobierno se prepara para el 15D; 11:00 AM

El Tribunal Internacional del Mar se expide mañana sobre la fragata.
El Tribunal Internacional del Mar se expide mañana sobre la fragata.
El Gobierno tiene todo preparado ya para la eventualidad, si se llega a obtener un resultado positivo, de lograr que la fragata Libertad esté hacia fin de año o en los primeros días de enero en Buenos Aires. Para esto, esperan la línea de largada unos 40 marinos que de fallar el Tribunal Internacional del Mar saldrán en avión vía París hacia Ghana, en un vuelo especialmente reservado para los militares argentinos. Éstos se sumarán a los 45 que resisten dentro del buque, y juntos formarán la tripulación que se despediría del puerto de Tema para siempre, y conduciría la Libertad a destino final.

La decisión de los 21 jueces de la Corte Internacional de Hamburgo se conocerá mañana a las 11 de Buenos Aires, y será leída por Shunji Yanai, uno de los magistrados y el designado para anunciar el veredicto final, que no podrá ser apelado. Como se trata de una decisión «sumaria», de ser favorable para la posición argentina y avalar la liberación, es de cumplimiento efectivo y ejecutivo. Esto es, debe ser aceptada y aplicada sin demoras de parte de Ghana en este caso, que debería facilitarle al país todas las comodidades burocráticas para abrirle paso al buque.

Se barajan igualmente alternativas vinculadas con una decisión de este tipo que también podrían ser ordenadas por el Tribunal. Uno sería que pese a ordenar la liberación, la Argentina deba pagar las costas del mantenimiento del buque en Tema (unos u$s 9 millones) e incluso las pérdidas comerciales por no haber permitido la mudanza de un muelle (el 9) a otro (el 20) para permitir el normal funcionamiento comercial del puerto de Tema. En ese caso, según los números que Ghana expuso ante la Corte, serían u$s 20 millones los que se habrían perdido.

Otra alternativa, aun con la decisión de liberar la fragata, es que el tribunal defina que el juicio debe tener lugar en la Corte del polémico juez ghanés Richard Frimpong, y que la Argentina puede sacar la nave sólo si acepta continuar litigando en ese ámbito. En este caso, la Corte podría incluso obligar al país a depositar algún tipo de aval monetario a cambio de la Fragata; lo que en principio era el pedido primario de Frimpong para aceptar la liberación del buque. Si la Corte decidiera esta alternativa, la Argentina no podría oponerse ya que las definiciones de Hamburgo son inapelables.

La última alternativa, la más negativa de todas para el país, y también la menos probable, es que el Tribunal del Mar se defina como «incompetente». Esto es, que el caso no puede ser tratado por esa Corte Internacional, al menos hasta que el juicio termine en los tribunales ghaneses. La Argentina asegura que esta alternativa es casi imposible, ya que ni siquiera el país africano la expuso al defender su posición. El Gobierno de John Mahama, reelecto el fin de semana pasado, planteó ante la Corte que se veía en medio de un conflicto del que no era parte, ya que se trataba de un juicio comercial entre la Argentina y el fondo buitre Elliot.

La fragata Libertad quedó retenida en el puerto ghanés de Tema un día después de atracar en ese país africano, por orden de un juez de la capital, Accra, y en respuesta a una demanda de embargo de los fondos de inversión NML Elliot Capital de Paul Singer.

Ambas partes, la ghanesa y la argentina, expusieron sus argumentos en dos sesiones públicas, el 29 y el 30 de noviembre, sin que se produjera un acercamiento de sus respectivas posturas. La Argentina insistió en su exigencia de liberación inmediata, cuestión que Ghana rechazó y exigió, además, que el Gobierno de Cristina de Kirchner corra con los gastos del proceso.

El argumento más sólido que presentó la Argentina, representada por la secretaria legal de la Cancillería, Susana Ruiz Cerutti, defendió que un buque militar, como es efectivamente un «buque escuela militar de su Armada», no sería embargable según el artículo 290, párrafo 5, de la Convención de la ONU del Derecho del Mar. La Argentina incluso presentó un escrito firmado por las Naciones Unidas donde se explicita que, según la definición del organismo, la Libertad es efectivamente un buque militar.

Ghana se remitió a la independencia del Poder Judicial y argumentó que sus autoridades no pueden levantar ni derogar la orden emitida en su momento por un juzgado de Accra, que motivó la retención de la fragata, con más de 300 tripulantes a bordo.

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