22 de abril 2026 - 07:00

Boom exportador primario y dólar calmo: analistas ven improbable una crisis del sector externo

La debilidad del consumo interno y de la actividad industrial le asegura al Gobierno que no haya una demanda de dólares del sector productivo para insumos y bienes de capital, a diferencia de otros momentos.

Exportaciones de alimentos y energía hacen la diferencia este año mientras se desploman las importaciones.

Exportaciones de alimentos y energía hacen la diferencia este año mientras se desploman las importaciones.

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El superávit comercial acumulado del primer trimestre del año fue un gran dato para el Gobierno, que puede contar con una fuente genuina de dólares. El dato plantea algunas dudas, porque se basa más bien en un boom exportador de productos primarios y energía, pero a la vez genera otro tipo de certezas: es poco probable que este año haya un cuello de botella del sector externo por un incremento de las importaciones.

Así lo señalaron analistas de comercio exterior y economistas consultados por Ámbito. Es de tener en cuenta que en el primer trimestre de este año las exportaciones son motorizadas por Productos Primarios, Energía y Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA). Las Manufacturas de Origen Industrial (MOI) caen, lo que genera una menor demanda de importaciones de insumos, bienes intermedios y bienes de capital.

La consultora Abeceb precisó que Argentina registró un superávit comercial de u$s2.523 millones en marzo, el mayor para ese mes desde 2010 y nada menos que u$s1.899 millones superior al de igual mes del año pasado. "Se acumulan así veintiocho meses de superávit comercial. En el acumulado del primer trimestre, el saldo comercial totalizó u$s5.508 millones, cinco veces más alto que los u$s1.061 millones de igual tramo de 2025", señala Abeceb.

abaceb

La consultora enfatizó que "son varios los factores que podrían derivar en un superávit comercial mayor" este año. Entre ellos menciona que "la falta de dinamismo del consumo y del sector industrial implicaría incrementos menores a lo esperado en las importaciones", especialmente en bienes de consumo e intermedios.

"Al mismo tiempo, el conflicto en Medio Oriente impactaría positivamente no solo en los precios de la energía, sino también en los de alimentos y metales, beneficiando la canasta exportadora argentina", sostuvo el reporte.

Si las importaciones se mantienen débiles por la caída de la actividad y el consumo, es poco probable, entonces, que aparezca una mayor demanda de dólares por parte de importadores, lo que puede colaborar a mantener el dólar estable y evitar así lo que se conoce estructuralmente como el "cuello de botella" del sector externo.

Miguel Ponce: "No parece que vaya a haber un futuro crash"

Al respecto, el titular del Centro de Estudios de Comercio Exterior Siglo XXI, Miguel Ponce, estimó que, a diferencia de otros momentos de la historia argentina, "el crecimiento de las importaciones no estaría adelantando un futuro crash por falta de divisas". "Esta vez pareciera que no va a ocurrir eso. Nada indica que pueda haber una crisis", explicó.

El analista considera que el equipo económico que dirige Luis Caputo presta poca atención a este aspecto de la economía. "No se sabe para qué salieron a buscar garantías del Banco Mundial para emitir bonos, si los dólares genuinos los van a tener", opinó.

Tomás Amerio, economista de la Fundación Libertad y Progreso, explicó a Ámbito que "Productos Primarios y Combustibles y Energía concentran el 41,3% de las exportaciones" y son los rubros con mayor expansión en volumen, mientras que las MOI crecen principalmente por precios y el complejo automotriz cayó 7,9% interanual.

"Desde una perspectiva de ventajas comparativas estáticas, la especialización en agro y energía es coherente con las dotaciones del país; el problema es que no construye complejidad exportable ni reduce la exposición a términos del intercambio que, en marzo, ya generaron una pérdida neta de u$s154 millones", advirtió Amerio.

El analista señaló que la bonanza comercial actual descansa en Vaca Muerta y una cosecha favorable, dos factores volátiles, pero no en una diversificación estructural de la canasta exportadora.

Por su lado, Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, coincidió en que el resultado del primer trimestre se explica, en gran medida, por un boom exportador. "Las ventas externas alcanzaron u$s8.645 millones, con un crecimiento interanual del 30,1%", indicó. "Este avance estuvo traccionado por mayores volúmenes (+25,3%), mientras que los precios aportaron solo un 3,9% adicional".

Los datos del INDEC

En marzo, de acuerdo con el INDEC, las exportaciones sumaron u$s8.645 millones (+30%), mientras que las importaciones subieron apenas 1,7% hasta u$s6.122 millones, tras dos meses seguidos de caída.

En el acumulado de los tres primeros meses, las exportaciones alcanzaron u$s21.853 millones (+16,9%), mientras que las importaciones sumaron u$s16.345 millones (-7,3%).

De mantenerse esta tendencia de importaciones débiles con fortaleza exportadora, el Gobierno podría asegurar dólares genuinos de la balanza comercial y sostener la estabilidad del dólar.

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