París - Los europeos, con los franceses, los islandeses y los británicos a la cabeza, aparecen como los ciudadanos más pesimistas sobre la evolución de la situación económica este año, según un sondeo difundido ayer por el diario galo Le Parisien. Una de las principales conclusiones de esta encuesta, realizada por BVA-Gallup y efectuada en 53 Estados, es que aumentó la distancia entre los «confiados» países emergentes y las «temerosas» naciones occidentales, que, conforme al estudio, «no acaban de ver la luz al final del túnel». El sondeo, efectuado entre octubre y diciembre de 2010, indica que el 61% de los franceses considera que 2011 será un año de dificultades económicas, opinión compartida por el 52% de los británicos y el 48% de los españoles, que en el ranking de los pesimistas ocupan el séptimo lugar.
Agencia EFE
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