- ámbito
- Edición Impresa
Frank Gehry diseñará un nuevo teatro en Broadway
Un diseño típico de Frank Gehry, premiado arquitecto creador entre otras famosas obras del Museo Guggenheim de Bilbao. Ahora diseñará un teatro en un rascacielos de Broadway de 60 pisos.
Nacido en Toronto en 1929, nacionalizado norteamericano, es mundialmente conocido por resonantes obras como el Museo Vitra, en Alemania, su primera obra en Europa en la que ya aplicó su estilo escultural de «deconstrucción»; el California Aerospace Museum, en Santa Mónica, cuyos espacios aéreos descubren al visitante la finalidad del edifico, la astronáutica; o el Edificio para la compañía de seguros holandesa, Nationale Nederlanden, en Praga, en el que se destacan las ventanas entrantes y salientes, dispuestas ondularmente. La obra que lo puso en la primera plana de todos los medios fue sin duda la sede del Museo Guggenheim de Bilbao.
El verdadero complemento de la sede neoyorquina de Frank Lloyd Wright fue concebido por Gehry como un museo para el siglo XXI. Su concepción revolucionaria de la arquitectura se manifiesta en la sensible percepción del espacio, la utilización de materiales no tradicionales, y especialmente su proceso creativo de concebir las obras a partir de dibujos semiautomáticos.
Gehry, invitado a Bilbao por el director del Guggenheim Thomas Krens, ya era bien conocido por la transformación de espacios industriales como el Museum of Contemporary Art de Los Angeles, (Temporary-Contemporary) grandes galerías para la exposición de obras de gran formato en cualquier medio, así como la creación de espacios dedicados a música y danza. Recomendó a las Administraciones Vascas ubicar el museo «al lado del río porque utilizaron todo el día diciéndome que lo están regenerando y sus márgenes se están recuperando».
Diálogo
Después de que la gente de Bilbao resolvió la compra de los terrenos del solar junto al río, se formuló el diálogo entre las características fundamentales del solar y el nuevo museo. Fue necesario integrar en el diseño, el enorme Puente de la Salve, que atraviesa el sitio por su lado este. En relación con el entramado urbano existente, fue preciso tener en cuenta el Muelle de Evaristo Churruca en el lado norte, y por el sur, los edificios de la gran Alameda de Mazarredo.
En el restringido concurso que se acordó convocar, se invitó al arquitecto japonés Arata Isozaki; el equipo vienés de Wolf Prix y Helmut Swiczinsky, y Frank Gehry como profesional americano. Al comité de selección le interesaba un edificio que fuera mayor que la suma de sus partes por separado, que transmitiera una poderosa identidad icónica, de manera que atrajera al público por sí mismo, siendo al mismo tiempo respetuoso con el arte que iba a albergar.
En el proyecto, Gehry aprovechó la oportunidad de hacer un intercambio entre el entorno urbano y el solar, pero al mismo tiempo diseñar un edificio escultórico, emblemático, que transmitiera su fuerte presencia y se integrara a la ciudad. «Siempre me ha fascinado poder dibujar líneas de forma no intencionada. Estas líneas tomaron la forma de una serpiente martillo. A veces pienso -señaló Gehry- que en el mundo todas las formas se pueden reducir a peces y serpientes».
En el Guggenheim Bilbao, los «peces» truncados, sin cabeza ni cola, transformados en formas de hojas o barcos y aplicados a algunas de las galerías laterales, dotados de una cualidad metafórica escurridiza, acabaron por personificar el movimiento continuo y la abstracción escultórica tangible que dan vida a la obra cubierta por un techo indescriptible de titanio. Además de sus singulares propuestas arquitectónicas, Gehry ha mantenido su dedicación al diseño de muebles, no menos importante en su exploración de las formas que viene realizando desde 1970.
Sus muebles de cartón corrugado realizados entre 1970 y 1987 configuran el terreno de una vasta investigación de las superficies y de las características estructurales de un material barato pero de gran resistencia. Hacia principios de los 90, su calidad como artista encuentra un nuevo ámbito en los diseños de sillas y sillones de madera curvada que realiza para la firma Knoll. Flexibles y elegantes, los muebles están constituidos por una serie de delgadas cintas de madera que se repliegan como ondas continuas (se pueden ver en Interieur-Forma en Puerto Madero). En este campo de experimentación Gehry desarrolló un lenguaje plástico que se sustentaba en las curvas y las ondas.
Entre sus más recientes distinciones, Gehry obtuvo el Premio León de Oro por su trayectoria en la Bienal de Arquitectura de Venecia 2008. El nuevo complejo teatral diseñado por Gehry en Broadway estará ubicado en un rascacielos de sesenta pisos, proyectado para 2012 por el arquitecto mexicano Ismael Leyva y el estudio Arquitectonica de Florida. Graduado en 1975 en la Universidad Veracruzana en México, Leyva reside en los Estados Unidos hace más de treinta años. Entre los numerosos proyectos en los que ha participado se destaca el Time Warner Center, una de las obras más importantes de las últimas décadas en el centro de Manhattan.


Dejá tu comentario