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Ganó a los zapatazos
Víctor Ayala dibuja un corazón, al estilo Di María, para festejar su primer gol. El volante paraguayo definió el partido con dos zapatazos que se desviaron en jugadores de Estudiantes y descolocaron a Agustín Silva.
Estudiantes , por su parte, sigue siendo un equipo irregular, que por momentos tiene un muy buen rendimiento, pero que no redondea 90 minutos de una buena actuación.
En líneas generales, el partido fue parejo, pero a los 19 minutos el paraguayo Víctor Ayala pateó un tiro libre desde 30 metros sorprendiendo a todos. La pelota fue pifiada por Carlos Auzqui, que quiso rechazar y eso distrajo a Agustín Silva, que no llegó.
A partir de allí, Lanús empezó a justificar el triunfo, por el trabajo de sus volantes y pudo aumentar con remates de afuera del área del propio Ayala y de Diego González, que tapó Agustín Silva.
Estudiantes mejoró en el segundo tiempo y empató muy rápido, a los 10 minutos, por intermedio de Joaquín Correa, quien también remató desde fuera del área y dejó sin chances a Agustín Marchesín.
Estudiantes se conformó con el empate y en el pecado tuvo su penitencia, porque dejó crecer a Lanús, que lo empezó a arrinconar en su campo.
Lanús buscaba el gol del triunfo de todas las maneras, pero lo consiguió a los 21 minutos cuando Víctor Ayala le volvió a pegar al arco desde 30 metros y la pelota, tras desviarse en Leonardo Jara, dejó parado en el otro poste a Agustín Silva. Después, Estudiantes se fue al ataque buscando el empate y tuvo dos situaciones para lograrlo, pero lo impidió Marchesín tapando primero un cabezazo de Guido Carrillo y después sacando al córner un gran remate de Sebastián Prediger. Quizás el empate hubiera sido lo más justo, pero Estudiantes pagó muy cara su falta de ambición.
Los dos son equipos que tienen buenos jugadores y que tendrían que mostrar mucho más fútbol del que en realidad muestran, pero son irregulares y eso hace que pierdan confianza en sus propias fuerzas.
Lanús empezó la temporada perdiendo dos trofeos y quedando fuera de la Copa Argentina y eso lo marcó, porque no puede mostrar la coherencia futbolística que tenía antes de esos resultados. Ahora le falta confianza para salir a definir los partidos y por eso cuando se pone en ventaja se retrasa y le da oportunidades al rival. Este segundo triunfo en el torneo puede servirle para volver a tenerse fe.


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