9 de septiembre 2014 - 00:00

Giordano volvió a tribunales por evasión de $ 3,7 millones

El peluquero declaró ante el juez que no tiene casa propia, que es inquilino de un monoambiente y vive con apenas $ 10.000 al mes.
El peluquero declaró ante el juez que no tiene casa propia, que es inquilino de un monoambiente y vive con apenas $ 10.000 al mes.
El estilista Roberto Giordano prestó ayer declaración indagatoria en el Juzgado Nacional en lo Penal Tributario N° 2, en una causa en la que se lo acusa de presunta evasión y apropiación indebida de aportes e impuestos por una suma superior a los 3,7 millones de pesos. Según fuentes judiciales, el peluquero declaró ante el juez Diego García Berro que no tiene casa propia; que alquila un monoambiente y vive con $ 10.000 al mes, todo ello a pesar de que viajó a la última Copa del Mundo, abonando paquetes turísticos por encima de los $ 100.000.

La causa, surgida a partir de una denuncia presentada por la AFIP, investiga la concreción de distintas sociedades jurídicas que luego el mismo Giordano convertía en insolventes, por la que podría recibir una pena de 2 a 6 años de prisión.

La denuncia penal, que también alcanza a su esposa Mirta Servanda Almirón, se originó a partir de una investigación de la AFIP por evasión. Ante el juez García Berro, el matrimonio debió explicar sus acciones como directores de la firma Aspil SA, sociedad con la que operó el peluquero en el período 1993-2011 y por cuya quiebra también se lo investiga.

Aspil evadió el pago de aportes y contribuciones a la seguridad social por un monto de $ 242.347. Además, Giordano habría evadido el pago de 2 millones de pesos que corresponden a aportes retenidos a los empleados y que no fueron ingresados al Sistema Único de Seguridad Social y 1,5 millón corresponden a la apropiación indebida de tributos.

Las fuentes, al brindar detalles sobre la maniobra, dijeron que el peluquero armó distintas sociedades que, en algunos casos, estaban integradas por personas insolventes o bien por testaferros como mozos y exempleados de las mismas peluquerías. Entre esas sociedades, Giordano fue transfiriendo al personal para mantenerse al margen de la responsabilidad penal que le cabe por la evasión consumada. En ese marco, nacieron las firmas Roberto Giordano SA, Aspil, Unidor, Arimis y Big Brands, cuyo accionar también se investiga.

La causa se originó a raíz de los allanamientos solicitados por la AFIP en 2011 ante el Juzgado Federal Criminal y Correccional Nº 1 de San Isidro a cargo de la Dra. Arroyo Salgado. En su investigación, el ente recaudador detectó pagos de sueldos no declarados a los empleados. Constató además que se abonaban salarios de $ 3.000 promedio en 2014, muy por debajo de los $ 5.400 mínimos establecidos en los Convenios Colectivos de Trabajo para esa actividad.

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