14 de mayo 2013 - 00:00

Globovisión cambió de manos e inaugura una línea “centrista”

Leopoldo Castillo, uno de los emblemas de la Globovisión duramente opositora al chavismo desde su programa “Aló, ciudadano”, será uno de los directores de la nueva gestión. Pese a su dureza como periodista, anunció ayer una nueva línea editorial menos confrontativa con el Gobierno de Nicolás Maduro.
Leopoldo Castillo, uno de los emblemas de la Globovisión duramente opositora al chavismo desde su programa “Aló, ciudadano”, será uno de los directores de la nueva gestión. Pese a su dureza como periodista, anunció ayer una nueva línea editorial menos confrontativa con el Gobierno de Nicolás Maduro.
Caracas - La venta de Globovisión, la única televisora privada de televisión abierta identificada con la oposición en Venezuela, se concretó ayer, acompañada del anuncio de un viraje gradual hacia una línea editorial de "centro".

"Ya la venta del canal se cerró, indicó el sitio web de Globovisión al citar unas palabras del vicepresidente del canal, Carlos Zuloaga, durante una reunión con empleados en el principal estudio de la televisora.

En el encuentro, uno de los nuevos directores, Leopoldo Castillo, conocido periodista del canal y conductor del programa antichavista "Aló ciudadano", anunció la decisión de "llevar la línea editorial hacia el centro" de forma gradual para no perder audiencia y anunciantes.

"La Globovisión que conocimos, la Globovisión que vivimos en los últimos doce años, no es la Globovisión que vamos a vivir. Yo quiero poner las cosas claras, lo demás es engaño", dijo Castillo a los trabajadores.

La dirección estará compartida por Castillo y Vladimir Villegas, hermano del ministro de Información, Ernesto Villegas, y conocido periodista que desempeñó distintos cargos en el Gobierno pero que se fue alejando hasta adoptar una línea opositora.

"Unos quieren que Globovisión cambie totalmente, otros que no; no podré complacer a ambos sectores", dijo Villegas en una entrevista publicada ayer por el diario El Nacional.

La reunión con los empleados del canal fue presidida por Zuloaga, quien también dio lectura a una carta de su padre, Guillermo Zuloaga, quien durante 18 años dirigió Globovisión pero ahora se encuentra en Estados Unidos y es requerido por la Justicia venezolana por usura y asociación ilícita.

En la misiva, Guillermo Zuloaga reconoce que la venta, cuyo monto no trascendió, genera "sentimientos encontrados" y sostuvo que para mantener abierto el canal "hace falta más que dinero".

Los documentos de la venta fueron firmados ayer a la tarde y se esperaba además la visita a las instalaciones de los nuevos propietarios, Juan Domingo Cordero, Raúl Gorrín y Gustavo Perdomo, añadió Globovisión.

Cordero, principal accionista de Seguros La Vitalicia y que asumirá como presidente del canal, fue presidente de la Bolsa de Valores de Caracas de 1989 a 1993. Algunos trabajadores de Globovisión lo han acusado de estar ligado a "sectores del oficialismo".

La venta comprende el 80% de las acciones del canal, que están en manos de dos familias, mientras que el otro 20% de la televisora fue confiscado por el Gobierno hace tres años a su propietario, que sostiene demandas contra el Estado para recuperarlo.

Globovisión es el único canal privado con trasmisión en abierto en Caracas y la cercana ciudad de Valencia (norte), y por cable en el resto del país, que ha mostrado una línea opositora en los últimos años, lo que le ha acarreado sanciones, juicios y multas por parte del oficialismo.

Globovisión transmite en directo los mensajes, conferencias y mitines de Henrique Capriles, excandidato presidencial de la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) que fue derrotado por una diferencia de 1,49 punto porcentual por el presidente Nicolás Maduro en la elección del 14 de abril pasado.

Los medios oficiales del Estado, en cambio, reservan un espacio muy limitado a las declaraciones del líder opositor.

Sin referirse de manera explícita a la venta de Globovisión, Maduro lanzó ayer en un acto público un mensaje a los medios de comunicación, a los que exhortó a trabajar "por la paz y la vida".

"No vayan a creer (los medios) que me pueden derrocar. Les pido la máxima colaboración y que cese el festín de la muerte", dijo al criticar a los medios que, a su juicio, producen programas de violencia "por amarillismo y por negocio".

Agencia AFP y Ámbito Financiero

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