Gobierno evalúa retirar pliego de Weinberg para Procuración

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APENAS CONSIGA NOMBRE DE RECAMBIO; AUMENTA LA COTIZACIÓN DE POSTULANTES DE COMODORO PY - A negociación empantanada en el Senado se agregó nuevo intento de Angelici de postular a Raúl Pleé, el fiscal que cosechaba mayor número de consensos. Hubo sondeos de la mesa judicial a magistrados.

A excepción que medie un "milagro", el Gobierno evalúa retirar el pliego de Inés Weinberg de Roca para la Procuración General. Las negociaciones empantanadas con el bloque peronista en el Senado que dejaron sin firma el dictamen de la Comisión de Acuerdos para llevar al recinto su votación colaboraron. Pero a esto se sumó el propio desgano del oficialismo para trajinar los despachos que pudieran destrabar la serie de cargos que el PJ ambiciona como moneda de cambio. "Hay una mínima posibilidad todavía, pero las chances se reducen a un solo camino", confesó un alto funcionario a Ámbito Financiero sobre el eventual retiro del pliego. Sin prisa, el movimiento está previsto cuando haya un nombre de recambio. Por esto es que Daniel "Tano" Angelici regresó con la carpeta bajo el brazo del fiscal de Casación Penal, Raúl Pleé, el postulante que mayor nivel de consenso tenía hasta que Mauricio Macri impuso a su candidata por sobre los consejos de su mesa judicial. Incluso, hubo sondeos desde la Casa Rosada dirigidos a tantear, en los últimos días, otras posibles candidaturas con origen en los tribunales de Comodoro Py.

Los estratégicos puestos de Defensor del Pueblo, vocal en la Cámara Nacional Electoral y directorio del Banco Central no entraron siquiera en la discusión fina con la oposición, que aspiraba a canjearlos por la luz verde imprescindible del Senado para el salto de la actual titular del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) porteño. En el PJ desconfiaron que el oficialismo los pusiera en juego en el marco del tironeo y se abroquelaron en torno a un virtual congelamiento de Weinberg atado a las presuntas dudas que dejó su performance en la audiencia ante los senadores. Ningún argumento hubiese sido válido si la discusión involucraba abrir el grifo de los cargos que incluyeran el de los jueces federales multifunción que, se anunció, habilitarían nuevos nombramientos con el objetivo de combatir delitos complejos en el interior del país.

El traspié del pliego revivió las intenciones de Angelici de volver a postular a Pleé, el nombre sobre el que giraban todas las miradas hasta que Macri pateó el tablero y anunció por televisión el nombre de la jueza para ser la cabeza de todos los fiscales. Ese movimiento también llegó a oídos de Elisa Carrió por lo que pasó a engrosar la nómina de reclamos que se esconden detrás de la embestida contra Germán Garavano y por añadidura contra toda la estructura del presidente de Boca Juniors. La diputada le había dado su apoyo explícito a Weinberg para ser la sucesora de Alejandra Gils Carbó. El desempeño interino de Eduardo Casal también cosechó elogios en la Casa Rosada, lo que marcó un descenso de prioridades para despejar la incógnita para el Ministerio Público Fiscal. Pese a todo, hubo llamados telefónicos en las últimas semanas a varios pisos de los tribunales federales de Retiro para tantear otros posibles candidatos desde la mesa jurídica que asesora al Presidente.

En la nómina entraron a tallar distintos factores coyunturales: más allá de Pleé y de las escasas chances de José María Campagnoli, el juez de Casación Gustavo Hornos vio caer su cotización con la salida anticipada de Ricardo Lorenzetti de la presidencia de la Corte. Sin embargo, no fue el único juez de ese mismo piso cuyo nombre comenzó a ser "testeado" por hombres del Gobierno. Antes, se habían sumado a la carrera tanto el fiscal Carlos Rívolo (titular de la Asociación de Fiscales) y también uno de los protagonistas en los últimos meses del caso central para los tribunales de Retiro con la resonante causa de los cuadernos, Carlos Stornelli. En el Ejecutivo interpretaron la denuncia del fiscal Guillermo Marijuan contra el secretario de Energía, Javier Iguacel, como un intento de reverdecer su candidatura independiente. Obvio que ya no integra la lista de preferencia de Cambiemos, pero podría ser gravitante si el rol de Sergio Massa adquiere preponderancia política a futuro.

En las filas oficiales temen lo que podría pasar si finalmente deben retirar el pliego antes de fin de año. No sólo por la marcha atrás política, sino por los efectos que podría ocasionar que Weinberg se sienta desairada desde la presidencia del TSJ. Para Horacio Rodríguez Larreta no es el mejor escenario, más allá de que la puja por el sillón de la Procuración está lejos de saldarse.

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