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Gobierno se aseguró elecciones gracias al reparto de soja
María Rosa Díaz. José Carlos Martínez.
Martínez y Díaz nunca comulgaron mucho con el ARI que dirigió Elisa Carrió y menos ahora con la Coalición Cívica. De hecho, en el ARI se recuerda un plenario nacional del partido donde Martínez llegó a proclamar que votaría por Fernando «Pino» Solanas y no por Carrió.
Tampoco puede afirmarse que la relación entre los dos senadores y la gobernadora Ríos sea de obediencia absoluta. Desde las cercanías de Carrió ayer explicaban que la líder de la Coalición Cívica mantiene diálogo con la fueguina y hasta se comprende que quede presa de las presiones del Gobierno en medio de las necesidades fiscales de la provincia.
En ese marco sí puede hablarse de una borocotización si se recuerda que los dos senadores votaron en contra de la Resolución 125 y esta vez, con el adelantamiento electoral, sólo fijaron posición después del anuncio de coparticipación de las retenciones a la soja, fondo del que Tierra del Fuego recibirá parte a pesar de no haber visto nunca «el yuyito». (Ver nota aparte.)
El socio de Carrió en la UCR, el jujeño Gerardo Morales, reaccionó ayer denunciando las presiones sobre los gobernadores para aprobar el adelantamiento electoral: «El Gobierno nacional no sólo recluta voluntades sino que está presionando a gobernadores y legisladores a quienes no les queda otro camino para garantizar las administraciones provinciales», dijo.
Pero fue comprensivo con Ríos: «Necesita recursos adicionales del Gobierno nacional porque si no no puede pagar los sueldos en la provincia». En la Coalición Cívica se escuchaban explicaciones similares.
El pase de los dos fueguinos sumó, entonces, a los «39 o 40 votos seguros» que el kirchnerismo dijo tener desde hace una semana.
Anoche los bloques del oficialismo y la oposición estaban reunidos para el conteo final de los votos. La reunión del kirchnerismo fue corta para lo que suelen ser esas catarsis de la bancada, pero participaron muchos de los senadores que hasta ayer estaban en duda.
Por ejemplo, no faltaron el puntano Daniel Pérsico -uno de los hombres en duda-, ni la chaqueña Elena Corregido, la riojana Teresita Quintela y los dos senadores pampeanos.
Las ausencias más notorias fueron las del cordobés Roberto Urquía y el misionero Luis Viana, pero en el bloque kirchnerista se afirmaba que más temprano le habían confirmado a Pichetto su voto a favor del adelantamiento. Con esa base, el Gobierno podría respirar tranquilo hoy.
De todas formas, Pichetto quiso confirmar el voto de cada senador y dejar para hoy a la mañana un margen de tiempo para negociar cualquier problema de último momento. Al tratarse del Senado, esas desagradables sorpresas son habituales, por lo menos mucho más que en Diputados.
La oposición, mientras tanto, decidió tras una reunión del bloque radical dar debate en el recinto para explicar sus cuestionamientos a la ley. Saben, de todas formas, que el kirchnerismo no querrá prolongar el debate durante toda la tarde. Pichetto no quiere arriesgarse a una discusión desgastante como la que se dio con la Resolución 125, por lo que para hoy se espera una sesión corta.
Las diferencias con esa votación, de todas formas, son notorias. Cuatro de los ocho senadores que se opusieron a las retenciones móviles hoy votarán junto al Gobierno: el pampeano Rubén Marín, Corregido, Quintela y Urquía. Sólo con esa diferencia la historia de la puja con el campo hubiera sido otra.
El apuro, además, es grande: Cristina de Kirchner deberá convocar formalmente a elecciones el próximo sábado 28 para cumplir con los 90 días previos a los comicios que exige el Código Electoral. Casi imposible, entonces, que hoy falle algo.

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