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Gobierno en vilo por elección de pilotos
Jorge Pérez Tamayo
Pérez Tamayo irá a la elección como candidato a vicepresidente de su aliado, César Vega Fernández, a la cabeza de la Lista Naranja. En tanto que la Azul tendrá como postulante a número uno a Pablo Biró, actual vicepresidente, y como segundo a Jorge Hernández. Mientras el actual presidente fue uno de los mayores críticos de la gestión de Mariano Recalde al frente de Aerolíneas Argentinas, Biró prometió tender un puente para recomponer el vínculo con el Gobierno.
La relación entre los actuales uno y dos de la asociación de pilotos comenzó a agrietarse hace un año, cuando Pérez Tamayo asumió al frente de la obra social y propuso un anticipo de pagos a la prestadora Omint. La Comisión Directiva votó por mayoría en contra de esa iniciativa. Antes había habido choques entre ambos sectores por el posicionamiento confrontativo del presidente del gremio respecto del Gobierno y de la gestión de Aerolíneas.
Ninguna de las dos listas reniega de su pertenencia a la CGT de Moyano. De hecho, la adhesión al paro del 20 de noviembre llevó la firma de Biró. Sin embargo, el actual vicepresidente sostiene en su entorno que acompañará al camionero en cualquier iniciativa de índole sindical, pero no en una eventual aventura política. Mientras que Pérez Tamayo se integró como vocal a la central obrera del camionero y es una de las principales caras visibles en cada acto de esa organización.
La historia de APLA en el movimiento obrero es singular. En su condición de asociación profesional recién se integró a la CGT a mediados de la década pasada. Con apenas 1.600 afiliados en condiciones de votar -entre activos y jubilados- es el principal gremio del sector y en la única empresa en la que no tiene mayoría es en Austral, en donde impera la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA).
El gremio cobró visibilidad en la disputa con los españoles de Marsans, y más todavía cuando el Gobierno de Cristina de Kirchner reestatizó la línea aérea de bandera. Entonces Pérez Tamayo, que actuaba como piloto en vuelos del matrimonio presidencial, logró hacerse del control operativo de buena parte de la compañía. Sin embargo, la recurrente conflictividad en la empresa, que les valió a los pilotos sindicalizados reproches en más de una ocasión de la jefa de Estado, agudizó las contradicciones internas. Ese proceso terminará de definirse en los próximos 15 días.

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