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Granados quiere más: “En provincia sólo hay 30 mil policías”
Alejandro Granados encabezó ayer el Consejo de Seguridad provincial, acompañado por el vicegobernador, Gabriel Mariotto; el jefe de Diputados, Horacio González, y de legisladores del FpV y de toda la oposición.
Granados, que juró hace 10 días como ministro de Seguridad bonaerense, simplificó su numerología en una cifra final. "Hay 0,66 policía cada 1.000 habitantes". Fue el punto final para liquidar la referencia genérica a la existencia de casi 60 mil efectivos en la provincia.
La admisión, que baja la persiana a la gestión de Ricardo Casal, operó como base para un planteo a mediano plazo. Según Granados, su objetivo es que para 2015, en la provincia de Buenos Aires haya 100 mil efectivos, cuenta que requiere un detalle: poner operativos a los 55 mil existentes, agregar 15 mil policías nuevos -a 5 mil por año-, más 10 mil uniformados destinados por fuerzas federales, 10 mil retirados que convocará para que se integren a la Bonaerense y otros 10 mil que, espera, se sumen a partir de las policías municipales, régimen que pretende que se ponga en marcha y del que se declaró un "fanático" promotor.
Lo hizo ayer, durante la reunión del Consejo de Seguridad provincial y no estuvo presente -aunque la integración lo prevé- su antecesor Casal, ahora convertido en ministro de Justicia. Si, en cambio, asistieron el vicegobernador Gabriel Mariotto, el presidente de la Cámara de Diputados Horacio González, y los jefes de los bloques del FpV y de la oposición.
En el desmarque de la gestión de Casal, Granados dejó otra frase al aceptar el planteo opositor de que hay "subejecución" presupuestaria en materia de seguridad. Reconoció a la vez, la escasez de recursos pero, dijo, tiene un doble compromiso para contar con fondos frescos, por un lado del gobernador Daniel Scioli y por el otro de la presidente Cristina de Kirchner.
El ministro puso sobre la mesa otra cuestión. Defendió la iniciativa de la policía municipal sobre el que dijo que hay varios proyectos y hasta recordó que su mujer, Dulce Granados, presentó uno en 2008.
No es un tema simple porque generó, justamente, un debate áspero entre el massismo y el sciolismo. Ayer, Granados pareció encontrar un punto de equilibrio al defender fervientemente las policías locales e invitó a que se forme un cuerpo de asesores legislativos para buscar bases de acuerdo para impulsar una ley.
En persona, rodeado de su equipo -Fernando Jantus y Raúl Fernández, entre otros- Granados se encargó de los preparativos del encuentro y, como un anfitrión cordial, salió a recibir a cada invitado. Luego de una exposición donde explicó su experiencia en materia de seguridad en su distrito, Ezeiza, cedió la palabra y respondió preguntas.
Compartió la cabecera de la mesa con Mariotto y González mientras en la mesa se repartieron los senadores Cristina Fioramonti, Patricio García, y Santiago Carreras (FpV), Aníbal Asseff y Alfredo Meckievi (Unión PRO-Peronista), Horacio López (UCR), Jorge D'Onofrio (Frente Renovador), Ricardo Vázquez (GEN-FAP), María Isabel Gainza (Coalición Cívica) y Santino Nino (Cambio Radical).
También los diputados Guido Lorenzino y Juan De Jesús (FpV), Marcelo Saín (Lealtad Peronista), Gustavo Ferri (Unión PRO-Peronismo), Marcelo Díaz (FAP) y Guillermo Britos (Unión Celeste y Blanco), entre otros.
La crítica de la oposición giró en torno de la falta de policías contra el narcotráfico y a que la llegada de un nuevo ministro implica otra vez "empezar de cero".


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