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Granos: precios altos llegaron para quedarse
La soja para entrega noviembre en Chicago podría llegar a cotizar por encima de los u$s 390 en caso de haber problemas climáticos en Sudamérica.
Ya existen algunas proyecciones privadas previas a este informe que dan cuenta de un incremento en el área de siembra de maíz y un aumento más acotado en la implantación de soja. Sin embargo, este dato puede modificarse al ritmo de los pronósticos climáticos del «corn belt» estadounidense.
Los proveedores de insumos para el maíz proyectan una muy fuerte demanda de sus productos en esta primavera, recientemente iniciada en el Hemisferio Norte, aunque monitorean permanentemente los pronósticos climáticos para determinar si esta tendencia se confirmará o no.
En el norte del medio-oeste de los Estados Unidos el clima se encuentra muy húmedo, producto de los deshielos de un final de invierno muy crudo, con posibilidades de demoras en las tareas de siembra del orden de las 3 a 5 semanas. Mayores tardanzas en la tarea de implantación de maíz podrán determinar un cambio de conducta de algunos farmers que optarían por cultivar soja.
Hasta el momento, y de acuerdo con los datos revelados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) en el outlook de principios de febrero llevado a cabo en Washington, se sembrarán 37,2 millones de hectáreas con maíz, aunque la mayoría de los especialistas consignan que esta cifra es muy conservadora, dada la estructura de precios, que favorecen la implantación de este cultivo sobre el de soja.
La crisis de Japón sigue generando debates en torno a cuáles serán las consecuencias que tendrá este evento en el mercado de granos. Por el momento, y conforme a datos oficiales, la contaminación de alimentos se encuentra circunscripta a la zona afectada, alrededor de la planta nuclear de Fukushima. Los problemas logísticos, por su parte, subsistirán en el corto plazo, con la imposibilidad de descargar buques de gran calado en la mayoría de los puertos del norte del país, afectado por el tsunami, que deberán ser reemplazados por barcos de menor capacidad, que deberán descargar en los puertos ubicados en el sur de la isla. Prevalece además la idea que esta nación importará una mayor cantidad de alimentos ya procesados en lugar de materias primas básicas para elaborar, hasta tanto no se resuelvan los inconvenientes de infraestructura que se han generado.
Economías
Según un reciente informe del FMI, los altos precios de las materias primas han llegado para quedarse, y los crecientes costos de ellas impactarán en las economías de los países más pobres. Un clima desfavorable en varias regiones productivas del mundo y el crecimiento de la demanda han sido los factores determinantes de esta crisis, según el organismo internacional. El índice de alimentos que habitualmente revela el FMI se aproximó recientemente a los niveles alcanzados en 2008, reflejando en esta oportunidad un fenómeno estructural de demanda global que resultará difícil de revertir.
El reporte consigna asimismo, que, dado que una mayor proporción de los ingresos de la población de los países es dedicada a la compra de alimentos, se elevan las expectativas inflacionarias y los reclamos salariales, aún cuando los precios internacionales logren estabilizarse.
El organismo internacional cree que, con el correr del tiempo, el mercado responderá con una mayor oferta al estímulo que estos precios ofrecen, aliviando la presión en la plaza alimentaria, aunque esto insumirá años en verse materializado.
El aumento en los costos de producción, incluyendo los de energía, se verá relativamente compensado con el probable crecimiento en los rendimientos que se vayan observando de la mano de la biotecnología.
El informe concluye afirmando que la mejora que se ha observado en la demanda responde primariamente a que los consumidores de países emergentes y desarrollados han mejorado sus economías, mejorando la calidad de sus dietas alimentarias al incorporar alimentos con alto contenido proteico como la carne, los productos lácteos, aceites vegetales, frutas, vegetales y productos del mar.
La tendencia de las cotizaciones de la soja es incierta en el corto plazo y dependen en gran medida de la actividad de recolección que se está llevando en Brasil con algunas demoras y con problemas de calidad que en algunos casos han determinado rechazos por parte de algunos compradores de empresas multinacionales. La evolución del clima en Brasil mantiene atento a los operadores, muchos de los cuales siguen aguardando una cosecha récord en este país, a pesar de los problemas recién aludidos.
Optimismo
La especialista del mercado de soja de Prudential Bache, Anne Frick, mantiene una visión optimista en torno a las cotizaciones del mercado basándose en la incertidumbre productiva que genera la lenta cosecha brasileña y las dudas en torno a nuestra campaña en relación con el volumen de mercadería que será volcada al mercado cuando ésta se encuentre disponible. Frick también señala que las interrupciones que puedan sufrir nuestras terminales portuarias, como consecuencia de eventuales conflictos, también contribuirá a la firmeza de los precios en Chicago.
La analista sostiene que existe la posibilidad cierta que se registren nuevos precios récord para la oleaginosa en Chicago, aunque para ello será necesario atravesar algún episodio climático adverso en los Estados Unidos que altere la posibilidad de obtener rendimientos adecuados.
Informe de Panagrícola


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