17 de febrero 2012 - 00:00

Grecia completó deberes y espera OK el lunes

Atenas - Grecia terminó ayer de cumplir con los deberes exigidos por la troika para recibir el nuevo rescate de al menos 130.000 millones de euros, al que el eurogrupo debería dar luz verde el lunes, según sostuvo ayer en una rueda de prensa el vocero del Gobierno griego, Pantelis Kapsis.

A pesar de que el Parlamento aprobó el domingo el memorando sobre las medidas de austeridad requeridas por la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional, los socios europeos consideraban que aún no se había cumplido con todas las garantías necesarias para estar seguros de su aplicación. Éstas eran especialmente un compromiso firmado por los líderes de los partidos que forman el Gobierno de coalición, Yorgos Papandréu, del socialdemócrata PASOK, y Antonis Samarás, de la conservadora Nueva Democracia (ND), además del desglose de los 325 millones de euros del paquete de ahorro que faltaba por especificar. La troika exigía que esos 325 millones de euros salieran de recortes de las pensiones, que ya sufrieron dos oleadas de reducciones en los últimos dos años, algo a lo que se oponía especialmente Samarás.

Finalmente se extraerán 75 millones de euros de las jubilaciones, 100 millones serán recortados del abultado presupuesto de Defensa y otros 100 millones se ahorrarán de adelantar de octubre a julio los recortes de gasto público. Además, se prevé recortar 50 millones de euros más en gastos farmacéuticos del sistema de salud.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, exhortó ayer a los socios de la Unión Europea (UE) a que dejen de retrasar el desembolso del segundo paquete de rescate heleno, por 130.000 millones de euros. «Confío en que los estados miembro de la eurozona reaccionen de manera positiva a los compromisos asumidos por Grecia», comentó Barroso.

Por otro lado, el Banco Central Europeo (BCE) está listo para un gesto de tolerancia con Atenas y podría renunciar a las plusvalías de la deuda que mantiene con Grecia por bonos del Estado heleno. Así lo afirmó un miembro del consejo directivo del BCE, Erkki Liikanen, en una entrevista publicada por el Financial Times Deutschland. «En nuestro estatuto no está estipulada la cuestión de obtener beneficios a costa de los países en dificultades. Está claro que el objetivo de nuestro programa de compra de deuda pública es asegurar la buena transmisión de la política monetaria y no hacer ganancias», apuntó Liikanen, director del Banco Central de Finlandia.

Agencias EFE, DPA y ANSA

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