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Grecia eterna: riesgo-país sube y marca nuevo récord
Evangelos Venizelos
Las tasas a dos años se elevaban ayer al 45,89% contra el 44,02% de la víspera. «La idea de una suspensión de pagos de Grecia es considerada cada vez más plausible entre los inversionistas», subrayó René Defossez, de Natixis. Las garantías exigidas por Finlandia para participar en el préstamo internacional concedido a Atenas «debilitan la aplicación de ese plan», añadió.
En la cumbre de emergencia del 21 de julio, los dirigentes de la Eurozona acordaron un segundo plan de rescate de Grecia, por un total de 158.000 millones de euros, con una participación sustancial de los bancos y de otros acreedores privados. Por otra parte, el banco central de Grecia preparó un programa de apoyo a la liquidez para prestar fondos a los bancos en caso de necesidad, según dijeron banqueros ayer, pero ninguna entidad financiera parece haber pedido dinero aún a pesar de la falta de circulante. Los bancos griegos, en problemas por las rebajas a las calificaciones de la deuda del país, la salida de depósitos y la disminución de los activos aceptados como garantías por el Banco Central Europeo, pueden verse forzados a acudir al programa, llamado Asistencia de Liquidez de Emergencia (ELA por sus siglas en inglés).
«Varios bancos han realizado los trámites necesarios, pero si recurrirán al ELA, eso no lo sé», dijo un importante banquero griego que pidió no ser identificado. El diario financiero Imerisia también informó ayer que el sistema ELA se aprestaba para enfrentar cualquier falta de liquidez en los bancos pequeños y grandes, con la excepción del gran actor a nivel local, el Banco Nacional, si éstos acudían a su ventana.
Tanto el banco central de Grecia como los funcionarios del Banco Central Europeo declinaron realizar comentarios.
El ELA es una de las opciones que la zona euro tiene a su disposición para mantener los bancos griegos a flote si la deuda soberana del país es llevada a una moratoria por el nuevo acuerdo de rescate, que fue elaborado por los líderes europeos el mes pasado, y si el BCE deja de aceptar sus valores como garantías.
Los bancos griegos, excluidos del mercado interbancario, se han vuelto dependientes del BCE para obtener liquidez y piden financiamiento para sus operaciones aportando bonos del Gobierno griego y otros valores como garantía. Los últimos datos muestran que el aporte de financiación del BCE subió a 103.000 millones de euros a finales de junio, cerca de un 20 por ciento del total de valores del sector bancario griego.
El fondo del ELA pasó de 14.000 millones de euros en agosto de 2009 a cerca de 57.000 millones de euros en julio de este año.
Agencias AFP y Reuters


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