23 de diciembre 2010 - 00:00

Grecia: historia de una crisis

Atenas - La actual crisis del euro tuvo su inicio en Grecia, cuando este país reconoció a comienzos de año que su déficit era muy superior al estimado, lo que lo llevó al borde de una quiebra que sólo se evitó gracias a un crédito de 110.000 millones de euros de la UE y del FMI. Desde entonces, los mercados internacionales siguen con gran avidez la evolución de Grecia, que impuso severas medidas de austeridad, respondidas por los sindicatos con ocho huelgas generales.

Años de despilfarro en el gasto público, el fraude fiscal y la escasa productividad fueron los que llevaron a Grecia al borde de la quiebra, según dijo el propio primer ministro griego, Yorgos Papandréu. Tras apenas cinco meses en el Gobierno, el líder socialista tuvo que reconocer en febrero que el déficit del anterior ejecutivo conservador era el doble del oficialmente anunciado. Pero las cosas en realidad eran muchos peores; la cifra del 6% del PBI de déficit en 2009 acabó en el 15,4%, confirmado por la Comisión Europea en noviembre. La deuda pública total acumulada alcanza ya más de 300.000 millones de euros, lo que equivale a un 126% del PBI, con tendencia al alza debido al continuo endeudamiento y la contracción económica que el país sufre este año y el próximo. En abril, cuando la presión de los mercados era ya insostenible, Papandréu indicó que Grecia «ya no está en condiciones de pedir créditos en el extranjero».

Instó a sus colegas europeos a que contribuyesen a apagar el fuego de la crisis griega, para evitar una propagación a toda la Unión e incluso al resto del mundo. Las agencias de evaluación internacionales agudizaron a finales de abril la situación al rebajar la calificación de la deuda griega a «bono basura». La crisis griega incluso tuvo víctimas mortales. Durante las protestas que siguieron a las medidas de ahorro anunciadas por Papandréu, manifestantes incendiaron una sucursal bancaria, ataque que costó la vida a tres empleados, entre ellos una mujer embarazada. Pocos días más tarde, los gobiernos y las instituciones europeos concedieron a Grecia un préstamo trianual de 110.000 millones de euros para salvarle de la quiebra. Bruselas acusó a Atenas de haber agravado la crisis falseando estadísticas.

Posteriormente, Grecia solicitó poder devolver su crédito hasta 2024, nueve años más tarde que la fecha acordada inicialmente. La extensión del período de devolución le daría un respiro al país a la vista de que la deuda pública sigue subiendo, con un nivel que podría alcanzar un 156% en el año 2012.

Agencia EFE

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