El gremio bancario, quiere separar la discusión salarial de las paritarias entre entidades públicas y privadas. La Bancaria, que dirige Juan José Zanola, impulsará esta medida la próxima semana, cuando el sindicato vuelva a encontrarse con las tres organizaciones referentes empresarias (ABA, ADEBA y ABAPRA) en el Ministerio de Trabajo para continuar discutiendo el nivel de aumento. Zanola tiene además desde anoche, el poder otorgado por de llamar a un paro de actividades, que de concretarse se decidiría para el jueves o viernes próximo.
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El gremio quiere separar la discusión entre los tres principales bancos públicos (Nación, Provincia de Buenos Aires y Ciudad de Buenos Aires), y las entidades privadas de capital nacional y extranjeros aplicando criterios de incrementos diferentes para caso. La idea es despejar lo que se considera dentro del gremio como uno de los principales problemas para que desde el Gobierno no se acelere una solución: sucede que Zanola sospecha que el Estado nacional no puede avalar un incremento salarial de más del 20% como reclama La Bancaria, ya que si el Nación y el Provincia aplicaran ese aumento, inmediatamente los empleados públicos reclamarían mejoras similares para sus propias paritarias que aún no comenzaron. El argumento para pedir esta separación por parte de La Bancaria, sería que los trabajadores de base de las entidades públicas, tendrían un salario superior a los de las privadas. Los datos que mostraba ayer la gente de Zanola eran de un sueldo promedio de $ 3.600 pesos para los empleados del Nación con nivel de cajero y de $ 3.200 para los privados. Siguiendo esta lógica, los incrementos porcentuales para los empleados de los tres bancos de capital público deberían ser menores a los que tendrían que aplicar los privados.
Este argumento fue refutado ayer por fuentes de las empresas, que afirmaban que todos los bancos, privados (nacionales y extranjeros, públicos y de capital mixto) sostienen un salario básico de $ 3.000 mensuales, lo que sería el sueldo mínimo de un trabajador del sector.
Las entidades que representan a los empresarios privados, calificaban además de «contradictorio y sin explicación», el reclamo de aumentos que impulsa La Bancaria (el 30% real), ya que a principios de año firmó un acuerdo con las empresas con la cual el sector se comprometía a mantener el nivel de ocupación y no producir despidos, lo que habría sido respetado por los bancos en los peores momentos de la crisis. Fuentes del sector afirmaban ayer que «ante una situación de crisis, tiende a caer la demanda de empleo» y «un aumento de salarios refuerza esa tendencia» con lo que «no se puede mantener la ocupación y aumentar los salarios de forma desproporcionada al mismo tiempo».
Los bancos aclararon además que en los últimos dos años, los salarios del sector se incrementaron un 52% (un nivel superior en más de 20 puntos a la inflación real), siendo actualmente el promedio de la actividad de $ 5.700, más del doble del salario bruto promedio del sector privado.
Sobre el nivel de actividad, las empresas financieras afirman que se registra una caída y que además se presenta un aumento de sólo el 5% en cuanto a los depósitos que pasaron de los $ 145.000 millones a $ 135.000 millones.
Las entidades bancarias contestaron además al argumento de los balances de las compañías que cotizan en Bolsa, que en algunos casos mostraron una rentabilidad de más del 40%. Fuentes del sector privado refutan asegurando que esa capitalización es lo que permitió aumentar la ocupación del sector, donde además se crearon unos 2.800 puestos de trabajo.
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