7 de mayo 2013 - 00:00

¿Grieta?: Obama niega a la ONU y acusa a Siria por armas químicas

Las tropas leales a Bashar al Asad celebraron ayer el Día de los Mártires, en el que desplegaron a la vista del público su capacidad de fuego (arriba). Los rebeldes, en tanto, siguen mostrándose como una serie de fuerzas unidas sólo por su deseo de deshacerse de la dictadura (abajo).
Las tropas leales a Bashar al Asad celebraron ayer el Día de los Mártires, en el que desplegaron a la vista del público su capacidad de fuego (arriba). Los rebeldes, en tanto, siguen mostrándose como una serie de fuerzas unidas sólo por su deseo de deshacerse de la dictadura (abajo).
Ginebra, Washington y Damasco - Cuando arrecian los combates en Siria, la ONU y Estados Unidos mostraron grietas en su análisis sobre el conflicto: mientras el organismo internacional adjudicó el uso de armas químicas a los rebeldes, el Gobierno de Barack Obama responsabilizó al régimen de Bashar al Asad, un límite que, de comprobarse, valdría de motivo para intervención extranjera.

La magistrada suiza Carla del Ponte, miembro de la comisión de Naciones Unidas que investiga el uso de sustancias prohibidas, sostuvo que "nuestros investigadores han estado en países vecinos a Siria, entrevistando a víctimas, médicos y en hospitales de campaña y, según sus informes de la semana pasada, que yo he visto, hay sospechas fuertes y concretas, aunque aún no son pruebas irrefutables, del uso de gas sarín, dado el modo en que las víctimas tuvieron que ser tratadas". La jurista suiza, fiscal en los tribunales penales internacionales para Yugoslavia y Ruanda, agregó que "fue un uso por parte de la oposición, los rebeldes, y no por parte de las autoridades gubernamentales".

"La Comisión desea clarificar que no ha encontrado evidencias concluyentes del uso de armas químicas en Siria por alguna de las partes en conflicto. Por lo tanto, la Comisión no puede hacer más comentarios al respecto en este momento", según dijo poco después el presidente del cuerpo, Paulo Sergio Pinheiro, en un comunicado. Durante los últimos meses, una serie de rumores y acusaciones recíprocas sobre el uso de armas químicas escaló hasta el punto que el Gobierno sirio solicitó a la ONU que lo investigara sobre el terreno.

En respuesta a Del Ponte, un vocero de uno de los principales grupos insurgentes sirios volvió a negar hoy rotundamente que su grupo haya usado este tipo de armamento. El portavoz de la Comandancia Suprema del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), Qasem Saadedin, dijo que esos comentarios son "meras especulaciones" y destacó que la exprocuradora general de Suiza "no ha mostrado ninguna prueba ni justificación que apoyen sus palabras", se informó en medios locales.

Saadedin cuestionó también tales declaraciones porque "la ONU no ha conseguido entrar en Siria para comprobar lo que realmente sucede", en relación con las armas químicas. El dirigente rebelde explicó que ese tipo de armas necesita "lugares muy preparados para su protección y preservación", los cuales sólo pueden tener "las milicias del (grupo libanés chiita Hizbulá) y no el ELS.

En marzo un misil cargado con una sustancia no identificada provocó entre los heridos síntomas de asfixia. Murieron al menos 25 personas, y 100 resultaron heridas.

"Cualquier uso de armas químicas en Siria habría sido con alta probabilidad originado en el régimen de Asad", indicó ayer en una conferencia de prensa el vocero del Departamento de Estado, Patrick Ventrell. El portavoz también aseguró que consideran que las armas químicas almacenadas por el régimen de Asad "están seguras" y por lo tanto no habrían caído en manos de fuerzas rebeldes en el conflicto sirio.

Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo que las evidencias indican que con "certeza" su utilizaron armas químicas en Siria, aunque EE.UU. es "altamente escéptico" de que hayan sido fuerzas rebeldes. Carney reiteró que se debe seguir investigando para conocer los detalles sobre el uso de armas químicas, lo que para el presidente Obama sería traspasar una "línea roja" y podría desencadenar la intervención extranjera. Los expertos coinciden en que si EE.UU. decide intervenir en la guerra civil siria, sería tal cual al caso libio, donde la OTAN realizó operativos por aire para bombardear objetivos del régimen de Muamar el Gadafi.

En ese marco, el presidente de la comisión de Asuntos Exteriores del Senado norteamericano, el demócrata Robert Menéndez, presentó un proyecto de ley para autorizar la entrega de armas a los rebeldes sirios por parte de EE.UU.

Al Asad cuenta con uno de los mayores arsenales de armas químicas de la región. De acuerdo con EE.UU., se trata de 1.000 toneladas de gas sarín, gas mostaza y el agente nervioso VX, además de cianuro, almacenados en al menos 17 puntos diferentes del país, todos controlados por las fuerzas leales.

Agencias EFE, AFP, Reuters, ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

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