15 de marzo 2017 - 00:00

Grimoldi: caminó por la senda equivocada

Objeto social: "Calzados, carteras y afines".

A primera vista, en lo productivo parecería que no habría nada para objetarle, al vender en 2016 6,6 millones de unidades de calzado, un récord histórico y 32% más que en 2015, lo que resulta especialmente meritorio en un año recesivo como el transitado. La primera luz amarilla la dan las exportaciones, que ascendieron a "cero", lo que significa que más adelante, cuando la ecuación dólar/costos internos se de vuelta la empresa habrá perdido sus mercados hace mucho tiempo. La segunda tiene que ver con el resultado por unidad de calzado vendida: aquí la vemos con $547.62 de ingresos, un insuficiente -en función del alza de los costos y del dólar- 15% más que los $475,82 del año previo (frente a 2014 la suba es de apenas 37%), que le significaron un neto de $24,83 por unidad, ésto es un 40% menos en términos nominales que lo que le quedaba en 2015 y 32% más que lo que obtenía en 2014. La contracara de ésto es que como sugiere la propia empresa, le estaría permitiendo ganar porción de mercado. Cuando pasamos a sus números, la vemos con ventas creciendo 50% a $3.614 millones, pero costos que lo hicieron 58% lo que le deja un bruto de $1.810 millones, un 44% más que un año atrás (el margen sin embargo se redujo en 2 puntos). Mientras los gastos de comercialización crecieron 42%, los menos significativos de administración lo hicieron 46%, por encima del nivel de precios, lo que le dejo un operativo de $ 614 millones, 45% mayor al de 2015. Donde enfrenta problemas que no pudo ocultar es en lo financiero, con los gastos creciendo 66% y los ingresos tornándose negativos, con lo cual resigna $192 millones (121%) más que el año previo, quedando con un "pre tax" similar al de doce meses antes. El fisco le lleva entonces $4 millones más que antes y queda con un neto ganador de $163.850.555, esto es 3% menos que en 2015.