19 de agosto 2013 - 00:15

Hablemos del petróleo

Hablemos del petróleo
Irán, Irak, Siri, Libia y ahora Egipto. Al borde de la guerra civil, o sometidas a sanciones económicas. Dejando de lado los períodos en guerra, cuesta recordar situaciones en que el Medio Oriente estuviera tan convulsionado como lo está hoy.

Dos hechos llaman la atención: lo más importante es la indiferencia del "mundo civilizado" ante el creciente número de muertos, lo menos importante y lo que nos ocupa, la tímida reacción que está teniendo el precio del petróleo. Con este escenario de problemas en el suministro y un incremento en la demanda cercano al millón de barriles de crudo por día merced a la incipiente recuperación económica global, podríamos esperar una explosión en el precio de la energía. En lugar de esto tenemos una suba en el precio del crudo que orilla el 17,55% para el año (en promedio, los commodities ceden cerca del 7%, lo peor los metales preciosos que se desplomaron más del 30%), congruente con el 15,09% que gana el Dow (la semana pasada cedió un 2,23%) y el hecho que aún no se superaron los picos de 2012 o de 2011. Esto nos enfrenta a dos cuestiones, primero explicar por qué el precio del "oro negro" no ha subido más, lo que es fácil de responder: la producción de Shale Oil en los EE.UU. está creciendo en torno al millón de barriles por año (la pde Shale Gas crece a más del 40% anual y está dando vuelta toda la matriz energética norteamericana, el millón de BTU cuesta ceca de u$s 3, cuando la Argentina lo importa en más de u$s 14); la segunda es qué pasará con los precios cuando en unos años finalice la actual crisis del mundo árabe. El viernes el Dow continuó retrocediendo al caer un 0,2% a 15.081,47 puntos. Si de algo vale la pena asustarse no es del 3,68% que han cedido las blue chips desde su máximo histórico.

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