8 de noviembre 2017 - 00:00

Hasta el próximo tiroteo

Seúl y Washington - Donald Trump rechazó ayer nuevamente la necesidad de abrir un debate sobre la libre compra y tenencia de armas en Estados Unidos y aseguró que con más restricciones las víctimas del tiroteo en Texas "podrían haber sido cientos".

"Si ese hombre no hubiera tenido un arma y le hubiera disparado (al tirador), las víctimas podrían haber sido cientos", sostuvo Trump en referencia al residente de Sutherland Springs que, armado con su propio fusil, se enfrentó al hombre que el domingo masacró a 26 personas en una iglesia en Texas.

Después, cuando intentaba escapar, el autor del tiroteo se quitó la vida.

Trump zanjó así las preguntas sobre una posible modificación de las leyes que rigen las compras y la tenencia de armas durante una conferencia de prensa en Seúl.

Trump gozó en su camino a la Casa Blanca del apoyo del poderoso lobby proarmas.

Devin Kelley, el autor del tiroteo más mortífero en la historia de Texas, pudo comprar armas legalmente en una tienda de artículos deportivos porque nunca se cargó una condena previa por violencia doméstica a una base de datos del FBI (policía federal) usada para la verificación de antecedentes.

El joven había sido declarado culpable por una corte marcial de haber agredido a su primera esposa y a un hijastro mientras estaba asignado a la unidad de preparación logística de la Fuerza Aérea estadounidense en 2012, reveló el Pentágono.

La Fuerza Aérea también reconoció que no transfirió información sobre la condena de Kelley al sistema del Centro Nacional de Información Criminal (NCIC), un banco de datos del Gobierno de Estados Unidos utilizado por distribuidores autorizados de armas de fuego para verificar los antecedentes de posibles compradores involucrado en casos criminales.

Agencias EFE y Reuters

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