En su breve paso por el país, Nicolás Eyzaguirre aseguró que ‘‘la Argentina tiene cuellos de botella en energía, la inversión extranjera y el acceso al mercado de capitales’’.
Para Nicolás Eyzaguirre, «la caída por la crisis se detuvo. En 2010 los commodities les darán una excelente oportunidad» a los países exportadores. Así lo sostuvo ayer en la conferencia que dio en el Consejo de las Américas, organizado por la Cámara Argentina de Comercio.
En su exposición frente a más de 350 empresarios en el Hotel Alvear, el director del Departamento para el Hemisferio Occidental del FMI no se refirió acerca de la relación del organismo internacional con el Gobierno. Sí lo hizo en diálogo con la prensa, antes y después de su conferencia (ver aparte).
Respecto de la economía de la región, sostuvo que la Argentina, Brasil, Perú y Chile se verán beneficiados en el próximo año del aumento del precio de los commodities. Sin embargo, su lista de países se fue achicando a medida que nombraba otras características. En ese sentido, señaló la fortaleza fiscal, la balanza de pagos y el acceso al financiamiento de Brasil. «Los países en situación similar van a ser Perú y Chile», indicó, por lo que eludió mencionar de manera directa a la posición argentina dentro de estos Estados.
Eyzaguirre sonó pesimista a la hora de evaluar el futuro de la economía mundial. «Sabemos que V (de rápida recuperación) no va a ser. Quisiéramos que sea una U (recuperación lenta), pero no podemos descartar que sea una W (una nueva caída)», dijo.
Luego de su exposición le tocó el turno al director del Banco Hipotecario, Mario Blejer. Ya desde un inicio marcó una diferencia con su colega que terminaba de dejar el estrado. «Soy mucho más optimista que Nicolás (Eyzaguirre); aunque no es difícil ser más optimista que el Fondo», dijo con ironía. Para el ex presidente del Banco Central, «la recuperación va a ser relativamente rápida».
A continuación, las frases más importantes de Eyzaguirre:
Hay que desmitificar el Artículo IV. Se trata de una herramienta que tiene el FMI para escuchar a las autoridades de los países miembros sobre cuál es la situación de la economía. Es la base de la confianza y del diálogo.
Desde el momento en que no podemos realizar una revisión del estado de la economía, nos resulta imposible opinar sobre las estadísticas de la Argentina.
La Argentina tiene cuellos de botella en sectores como la energía, la inversión extranjera y el acceso al mercado de capitales. En la medida que no se encaren, la inflación seguirá siendo un problema.
El FMI está otorgando créditos millonarios en forma precautoria que no tienen ningún tipo de condicionamiento, estamos en las antípodas de lo que sucedía en el pasado. Sólo debemos constatar que las políticas económicas de los países son consistentes.
Considero que la Argentina hoy tiene claroscuros. No todo es oscuro como algunos días. La fuerte demanda que habrá de materias primas por parte de algunos países emergentes como China favorece mucho al país.
Los números de la cuenta corriente son claramente una fortaleza de la Argentina. No sé si el superávit comercial se debe a restricciones a las importaciones, pero aun así no creo que sea el único motivo que lo explique.
No es descartable una nueva caída mundial dentro de la crisis, que ocurriría cuando los gobiernos dejen de aportar capitales y retiren su apoyo al sector privado. Puede ocurrir que la economía mundial entre en un proceso de crecimiento nulo por un tiempo prolongado.
Todavía no hay que cantar victoria. Los bancos centrales no se tienen que apurar en aumentar la tasa de interés. La salida del apoyo fiscal a la economía debe ser gradual.
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