6 de julio 2016 - 00:00

Hijos de Báez se niegan a declarar y acusan al juez

Estuvieron en el juzgado de Casanello, pero sólo presentaron escritos. Negaron casos de lavado y cargaron contra la UIF.

 Con dardos dirigidos al juez federal Sebastián Casanello, tres de los hijos del empresario Lázaro Báez presentaron escritos y se negaron a contestar preguntas en el marco de la citación a declaración indagatoria colectiva que ordenó el magistrado, sobre la base de la información de que serían beneficiarios de u$s 25 millones distribuidos en cuentas bancarias en Suiza. Martín, Leandro y Melina cumplieron con la audiencia en los tribunales federales de Comodoro Py, pero se retiraron luego de que sus defensores presentaran sendos escritos. Por supuesto, negaron los cargos vinculados al lavado de dinero y cargaron contra la Unidad de Información Financiera (UIF) que les sirvió en bandeja un argumento defensivo, por haber admitido que el informe que le hicieron llegar al juez sobre las cuentas en el exterior no podía ser utilizado como prueba válida porque sólo era "con fines de inteligencia".

Dos escritos fueron ingresados: uno por Martín y otro en cabeza de Leandro y Melina. La mayor de las hermanas, Luciana, está citada para mañana. Seguirá los pasos de sus hermanos. Cuestionamientos a Casanello, pedidos para regresar a Santa Cruz y reproche a la información aportada por la UIF fueron los denominadores comunes. "No hay -porque la prueba supuestamente dirimente no fue aportada- ni el más mínimo atisbo de que existan motivos suficientes para que se me dirija formalmente una imputación respecto de un delito en concreto", sostuvo por escrito Martín, quien ya fue procesado en el primer tramo de la causa por los videos de la financiera SGI, donde se lo ve supervisando el conteo de u$s 5,1 millones. El juez y la Sala II de la Cámara Federal ratificaron su procesamiento por lavado, junto a los demás implicados en las imágenes y a su padre, Lázaro, detenido en Ezeiza. Se preguntó si la Justicia buscaba una suerte de "confesión" y acusó de "ceguera" al juez y al fiscal Guillermo Marijuan. Asimismo, se desentendió del manejo de las empresas y de los bienes y los atribuyó a una herencia de su padre. "Le requiero que vuelva sobre sus pasos, se ordene la incorporación del material probatorio o se tomen las medidas probatorias indispensables para colectar la información y una vez obtenida se me otorgue la oportunidad de defenderme en un modo suficiente y completo", replicó. Caracterizó la acusación por la triangulación vía Uruguay, Panamá y Suiza de dinero como un "relato periodístico" sin sustento probatorio y carente de precisión.

Sus hermanos complementaron algunas definiciones, y negaron los cargos. "No he cometido delito alguno", apuntó la menor de las Báez que rechazó la utilización de cuentas en el exterior en los bancos informados por la UIF. "La citación a indagatoria parecería responder a una presión mediática y a un claro direccionamiento hacia mí y mi familia", apuntó, al justificar que no es directiva ni posee acciones en las empresas familiares. Leandro -que había encabezado la ofensiva para desplazar a Casanello e inauguró una nueva etapa en la estrategia defensiva del clan- negó los cargos y recordó que "se encuentra en trámite una recusación ante la Cámara Federal ya que existen presunciones fundadas de que cualquier prueba que pueda ser aportada al expediente va a ser desoída". Calificó la citación como una "revancha" del juez y alegó, como su hermana, motivos familiares para regresar al sur.

Casanello había rechazado anular los llamados antes de que se conociera que la UIF había pedido la detención de los hermanos en base a un informe compartido en el marco de los convenios de cooperación del Grupo Egmont, con su equivalente suiza. El lunes debió aclarar que ese material no era válido como prueba, sino "con fines de inteligencia". El juez lo tomó y agregó que elementos del expediente le permitían avanzar en las indagatorias, con lo que en los próximos días deberá definir la situación de los hermanos, tras la audiencia con Luciana Báez, quien se hizo cargo de Austral Construcciones luego de la detención de su padre.

G.M.

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