Se inauguró ayer en La Plata un busto conmemorativo de Raoul Wallenberg, el diplomático sueco que durante la Segunda Guerra Mundial logró salvar a miles de judíos húngaros de ser llevados a campos de concentración. Durante la inauguración estuvieron presentes Eduardo Eurnekian y Baruj Tenenbaum, presidente y fundador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg respectivamente y Oscar Pablo Bruera, intendente de la ciudad de La Plata. El acto homenaje, en el año del centenario de su nacimiento, contó también con la presencia de las embajadoras Charlotte Wrangberg, de Suecia, y Dorit Shavit, de Israel.
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