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Homilía “light” de Poli para el debut patrio
Mauricio Macri y Juliana Awada fueron recobidos por el rector de la Catedral Metropolitana, Alejandro Russo. En su homilía, Mario Poli hizo referencia a las estadísticas aunque el Indec está fuera de servicio.
Se trató del primer tedéum de Macri como jefe de Estado, para el que se montó un vallado en la Plaza de Mayo, que el mandatario recorrió a pie para llegar desde la Casa Rosada a la Catedral. "Para Jesús, el que ejerce bien la autoridad se pone al servicio de todos, con gestos y palabras", señaló el cardenal primado de la Argentina, a la vez que pidió que "no se preocupen tanto de hablar, cuanto de escuchar" y que quienes tengan cargos los ejerzan "con espíritu servicial y humildad".
Se trató, pese a las críticas, de una homilía "light" teniendo en cuenta la tensión entre el Gobierno nacional y el Vaticano del papa Francisco, quien apenas le dedicó 22 minutos al Presidente con gesto adusto y sin cordialidad. Un trato que, al menos desde lo gestual, contrasta con los recibimientos que le propinaba a Cristina de Kirchner y a su troupe de La Cámpora cada vez que iban a San Pedro.
Gabriela Michetti, vicepresidenta y una de las principales interlocutoras con la Santa Sede, explicitó la tensión: "Me da la impresión de lo que puede estar ocurriendo, porque yo estoy hablando desde que es Papa porque la relación obviamente se modificó, es una distancia en términos de comprender el proyecto político que estamos llevando adelante".
La jefa del Senado además subrayó: "No digo que no lo comprenda, digo que tal vez no hemos podido contarle hacia dónde estamos yendo. Mauricio no ha tenido una charla a fondo con el Papa para decirle mire ´Yo estoy yendo para allá´ y que la pobreza le parece un tema clave en la Argentina".
Acompañado por Juliana Awada, el Gabinete nacional, y el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, el mandatario escuchó los casi 50 minutos de la ceremonia. El arzobispo de Buenos Aires reclamó "compartir la sabiduría del diálogo, donde las ideas superen las ideologías y donde nadie se levante hasta encontrar acuerdos razonables y duraderos de los que dependen tantas vidas, proyectos y sueños". Así, el vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) se sumó a los continuos llamados de la Iglesia argentina realizados en los últimos tiempos para atender la situación social y en medio de las diferencias surgidas entre el Gobierno y el papa Francisco.
En tanto, puertas afuera de la Catedral las fuerzas de seguridad desplegaron un fuerte operativo. Poli hizo alusión a las cifras de distintos informes eclesiásticos sobre la situación social: "Que no nos paralicen las estadísticas, más bien, no perdamos la sensibilidad para escuchar y redoblar esfuerzos ante el dolor de los más pobres, de las familias que sufren la humillación por carecer de lo esencial. No permitas, Maestro, que nuestras promesas defrauden a la gente, ni alimenten el desaliento y el desencuentro". Nadie del Gobierno comprendió del todo la referencia a estadísticas, teniendo en cuenta que el INDEC está fuera de servicio y las estadísticas que brinda la UCA no era alentadoras para el kirchnerismo y ahora tampoco para el macrismo.


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