Convencidos velozmente los «muchachos», de que la apuesta fuerte a que se iría Moreno ya quedaba fuera del juego, se optó por restablecer un diálogo positivo y borrar lo antes posible, el duro trance del miércoles anterior. Se pudo contar a favor con el mejor semblante que mostrara el Dow Jones, subiendo un 2,3%, y dejar de lado que el vecino de San Pablo estaba en otra cosa: apenas pudiendo sumar un 0,4% de rendimiento.
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La primera misión del Merval clásico era reflotar desde un peligroso nivel de «1.477», tras la perforación de piso de la última rueda de la semana previa, y esto se consiguió hasta con premio extra. Un máximo de «1.548» y un cierre en la misma cantidad, hablaron de rueda plenamente alcista en el indicador más difundido. Que se tradujo en un soberbio 4,8% de ganancia. Sin embargo, el que contiene solamente a las sociedades locales se tuvo que conformar con una media porción. El «M.AR» atrapó el 2,6% solamente y quedando como el eslabón débil de los indicadores porteños. Porque el índice Bolsa, de nivel general, también tuvo lujoso saldo de un 4,4%. Y el de las «25» fijas, un buen 4,14% de rendimiento.
Hubo varias que se mostraron en gran forma, aunque la gran energía del Merval provino de su nave insignia: Tenaris recogió un notable 6,15% y lo volcó al ponderado.
Metrogas con un 7,5%, GasBAN a través del 6,4% hicieron un dueto gasífero. Total de «50» alzas, por sólo «30» bajas, tuvieron un marco poco apropiado, con salto en precios, contracción en volumen que no superó los $ 39 millones de efectivo. Nuevamente una oferta restrictiva, obligando a la mejora sin requerir de órdenes robustas. Y la Bolsa, dialogando.
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