Tras varias jornadas de depresión y haber caído a precios mínimos anuales durante la semana pasada, la soja logró ayer una suba de 5,2% en Chicago, para cerrar a u$s 324,5 por tonelada. Consecuenciade la euforia de Wall Street y la fuerte recuperación del petróleo, el rebote aporta algún alivio al gobierno y a los productores, aunque el panorama sólo se aclarará si se sostiene un alza de la oleaginosa. Los exportadores locales aún no tienen la confianza suficiente para liberar los entre 10 y 13 millones de toneladas de granos que mantienen retenidos a la espera de mejores precios o una utópica baja de retenciones.
La soja se sumó ayer a la euforia de los mercados financieros mundiales y, tras varias jornadas de pérdidas y precios mínimos anuales, rebotó 5,24% para cerrar a u$s 324,8 por tonelada en el Chicago Board of Trade.
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El trigo también siguió la misma corriente: aumentó 7,72%, para culminar la jornada en u$s 197,5 por tonelada. El maíz ganó 4,73% y se pagó u$s 139,5 la tonelada. Esta evolución de los commodities agrícolas no hace más que confirmar la gran influencia de los factores externos al mercado de granos, la cual se mantiene desde el estallido de la crisis financiera mundial a principios de setiembre pasado.
Las fuertes alzas respondieronal efecto positivo del anunciode un plan de ayuda al Citigroup por parte del gobierno de Estados Unidos. La noticia hizo trepar a Wall Street por encima de 5% y motivó alza de 9,2% en el petróleo (u$s 54,4 el barril), justamente las dos variables que más influyeron en el precio de los granos durante los últimos dos meses. En el caso del crudo, el vínculo es a partir de la condición de la soja y el maíz como materias primas para la generación de biocombustibles.
La ganancia de la soja se dio luego de que el viernes tocara un nuevo piso anual. Es día, la oleaginosa había perdido 1,87% para descender hasta u$s 308,65 por tonelada, precio equivalente a los pagados en junio de 2007 y que marcó una pérdida de casi 50% respecto de los u$s 609,22 la tonelada alcanzado apenas hace apenas cuatro meses.
Trigo y maíz también experimentaron los peores precios del año durante la semanapasada. En ninguno de estoscasos, al igual que en la soja, influyeron factores endógenos como los pronósticos de fuerte reducción de producción en la Argentina -por sequía y altos costos-, que bajo otro contexto internacional hubieran presionado al alza. De todos modos, sí actuó positivamente para el precio de la soja el rumor de que China -el principal comprador, que amenaza con reducir su participación en el mercado- habría comprado tres buques de poroto de soja estadounidense. A su vez, en trigo, habría influido la expectativa de analistas privados en torno a una posible caída de 40 millones de toneladas en la producción mundial de la nueva campaña.
En materia de cotizaciones, los especialistas coinciden en que, de cara a la campaña actual, los granos seguirán sometidos a los vaivenes del mercado financiero y ya no retornarán a los récords marcados durantela primera mitad de este año. En principio, la soja se mantendría en una franja de precios inferior a los u$s 400.
En el mercado local, los granos también respondieron positivamente. La soja trepó 3,45%, a $ 750 la tonelada; mientras que los futuros de mayo avanzaron 3,65%, con cierre a u$s 212 por tonelada y operaciones por 60.000 toneladas en Rosario.
El trigo de enero aumentó 2,95%, culminando la jornada en u$s 111,7 la tonelada, con operaciones a razón de 10.100 toneladas en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. El maíz disponible creció 3,47% ($ 290 la tonelada) y ganó 5,35% en futuros de abril próximo (u$s 98,5 la tonelada).
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