8 de abril 2010 - 00:00

Impuestos y gastos: primera revisión de FMI en Grecia

Atenas - La nueva ley impositiva de Grecia y las reformas en la estructura de la autoridad fiscal fueron el primer asunto tratado por el equipo del FMI que ayer inició en Atenas una misión de apoyo técnico para ayudar al país heleno a superar la grave crisis que sufre.

El grupo de expertos del FMI mantuvo con el ministro de Finanzas griego, Yorgos Papaconstantínu, una reunión de dos horas centrada en la nueva estructura para recaudar impuestos.

También trataron «asuntos relacionados con los gastos estatales, que serán regulados con una nueva ley que será elaborada hacia el verano», declaró a la prensa Papaconstantínu al término de la reunión.

«El equipo del FMI no se ocupó de nuevas medidas de ahorro, sino de la implementación de las iniciativas del Gobierno», aprobadas por la Unión Europea el 25 de marzo para que Grecia supere su descalabro económico, precisó el ministro.

Con esta reunión se dio inicio a la misión del FMI, que permanecerá un total de unos 15 días en el país para evaluar sobre el terreno la crítica situación de la economía, y aportar ayuda técnica.

El portavoz del ministerio de Finanzas insistió en que «la visita del FMI tiene un carácter de apoyo técnico y no de inspección».

Papaconstantínu reconoció el martes, en una entrevista del canal de televisión Mega, que «el problema del país es grande», pero aseguró que pese a ello Grecia no recurrirá a ayudas del FMI. Tampoco «hay razón alguna para poner en marcha el mecanismo europeo» de ayuda, afirmó.

Destacó que Grecia ha cubierto el pago de su deuda con vencimiento en abril y estará en disposición de hacer lo mismo en mayo, para lo que necesitará unos 11.000 millones de euros. Por otro lado, el ministro de Finanzas decidió ayer, en una reunión con el director del banco central emisor griego, Yorgos Provópulos, destinar 15.000 millones de euros, de un total de 28.000 millones de euros disponibles, «para apoyar al sistema bancario y a la economía» del país.

La reunión entre Provópulos y el ministro también se celebró bajo los ecos sobre el aumento del coste de crédito de la deuda griega. Los mercados aún dudan de la resolución de la crisis griega, por eso la rentabilidad de los bonos griegos a 10 años, es decir, el diferencial (spread) entre la deuda griega y el bono alemán, se disparó desde los 349 puntos básicos del lunes hasta un récord de 407 puntos en la Bolsa de Atenas.

Agencia EFE